Las finanzas personales no están libres de ser víctimas de algún delito. Al menos, los tarjetahabientes peruanos lo han entendido así, ya que nada ni nadie está a salvo de fraudes, clonaciones ni hasta secuestros al paso. Muestra de esto es que cada vez son más los usuarios de tarjetas de crédito que optan por adquirir un seguro de protección de tarjeta. “Una de las grandes cosas que ha estado sucediendo en el Perú es e crecimiento de las tarjetas de crédito. Hoy hay más acceso al crédito, pero también han aumentado los casos de fraudes y pérdidas, por lo que hemos desarrollado un seguro de tarjetas de crédito consistente en pagar un promedio de US$ 3 al mes, según la cobertura que se quiera”, dice David Saettone, gerente general de Pacífico Seguros. “Este es un seguro que no existía hace cuatro años y que ahora tiene más de medio millón de asegurados. Es uno de los más exitosos que tenemos”.

De esta forma, los microseguros se han convertido en una ventana para que los peruanos tengan un primer contacto con el incipiente mercado asegurador. “Actualmente las empresas de seguros vienen desarrollando agresivas campañas de marketing dirigidas a los segmentos de menores ingresos de la población, en particular los NSE C y D”, dice Juan Mendoza, economista de la Universidad del Pacífico. “Por ejemplo, se observa la oferta de nuevos productos destinados a estos segmentos, como los microseguros”.

Para Raúl de Andrea, gerente general de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (Apeseg), el diseño por parte de las empresas de seguros de nuevos productos con coberturas especificas, de fácil acceso y de bajo costo ha sido un importante factor para que la industria crezca. Así, a junio de 2011, el mercado de seguros peruano asciende a S/. 3.500 millones. La tasa de crecimiento del mercado fue de 27% en relación con junio de 2010, mientras que la tasa de crecimiento entre junio de 2009 y junio de 2010 fue de 9,7%.

Según Adam Ramírez, analista de PCR Perú, los ramos de vida lideraron el crecimiento (seguros de vida y seguros del sistema privado de pensiones) con un incremento de S/. 1.105 millones (53,82%). Los ramos de seguros generales (seguro general, accidentes y enfermedades) se incrementaron en S/. 256,28 millones (8,17%).

Y a pesar de que las compañías aseguradoras han creado productos para cada necesidad del cliente, el techo para seguir ampliando el mercado es bastante alto. “El mercado peruano de seguros es relativamente pequeño si lo comparamos con otros países de la región”, dice Armando Cáceres, su- perintendente adjunto de Seguros de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). “Se está observando una mayor preocupación por parte de las aseguradoras no solo en ofrecer más productos, sino también en adecuarlos a las necesidades del mercado nacional. En la medida en que esta tendencia se siga afianzando y que continúe la estabilidad económica, las personas empezarán a pensar en el largo plazo”.

Por lo pronto, de acuerdo con datos de la reaseguradora Swiss Re, en 2009 el nivel de penetración de los seguros en América Latina era de 2,8% del PIB, mientras que el nivel de penetración de los seguros en el mundo era de 7%. En tanto, según la Asociación de Supervisores de Seguros de América Latina, en 2010 la tasa de penetración en el Perú fue de 1,5%, mientras que esta tasa alcanzó el 5% en Venezuela, 4% en Chile y 3,1% en Brasil.

 

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“El mercado de seguros peruano tiene un enorme potencial de crecimiento. El gasto promedio por habitante en seguros en el Perú es la mitad del gasto en Colombia, la tercera parte del gasto en México y menos de un sexto del gasto en Chile o Venezuela”, dice Juan Mendoza, de la Universidad del Pacífico. “Uno de los principales obstáculos que enfrenta la masificación de los seguros en el Perú es la escasa penetración en los segmentos de ingresos bajos de los seguros”.

Y es precisamente este segmento donde muchas aseguradoras están apuntando con fuerza. “Cada año, el número de personas aseguradas aumenta, y esta tendencia se mantendrá con el desarrollo continuo de los seguros masivos y los microseguros y el uso de nuevos canales de comercialización”, dice Raúl de Andrea, de Apeseg. “Además, el crecimiento económico sostenido del país y de las personas influye sin duda en el crecimiento de la demanda del mercado asegurador”.

De acuerdo con una encuesta del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los segmentos de menores ingresos son un mercado potencial poco desarrollado como consecuen- cia, entre otros factores, por el escaso conocimiento de los productos que ofrecen las empresas de seguros en- tre las personas de bajos ingresos, así como por la dificultad en entender la naturaleza y la estructura de precios de estos productos.

Caridad de la Puente, presidenta de Invista Seguros de Vida y Pensiones añade: “El crecimiento de la clase media en el Perú ha hecho que mucha gente que no tenía seguros acceda a ellos, y es allí donde falta llegar a las compañías de seguros y utilizar canales de distribución”.

 

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Este enfoque hacia la atención de seguros personales ha tenido buenos resultados. A pesar de que tradicio- nalmente los principales demandantes han sido las corporaciones y empresas medianas de todos los sectores económicos, desde hace unos años se nota un crecimiento sostenido en la participación de los seguros a las personas dentro de la masa total, que representa cerca del 65% del total.

De otro lado, la competencia entre aseguradoras ha evolucionado. Según el reporte del sector seguros en el Perú, elaborado por Apoyo & Asociados, anteriormente, la competencia se orientaba a precios y participación de mercado, lo que, junto con grandes siniestros ocurridos, deterioró los resultados de la industria.

“Sin embargo, se aprecia un saludable reenfoque hacia los fundamentos técnicos del negocio de seguros a través de mejor tarificación y ajuste de condiciones, lo que ha permitido saludables resultados técnicos a lo largo de casi todo el sector. Asimismo se ha reconfigurado la participación de los ramos principales con una orientación hacia los ramos atomizados”, dice el informe. “Esto ha permitido el crecimiento de competidores especializados en nichos de mercado, que a través de la colocación de seguros orientados a sectores específicos buscan negocios más rentables”.

Este reenfoque de estrategia ha logrado que las aseguradoras pasen de competir por cuota de mercado a buscar el equilibrio técnico y a competir por rentabilidad. “Se aprecia un manejo más eficiente de las operaciones y mejoras de la calidad de los servicios prestados a los asegurados. Hoy, gracias a la recuperación de las inversiones y los nuevos estándares técnicos, contamos con un sector más saludable, donde se compite por servicio, canales de distribución, productos y respaldo técnico y financiero”, dice Raúl de Andrea, de Apeseg.

De esta forma, la industria aseguradora peruana se prepara para seguir escalando el camino hacia una masificación de seguros. Durante los últimos años las compañías han construido bases sólidas y ofertas diversificadas para llegar a más sectores. El tiempo y la eficiencia de cada una dirán si realmente podrán acortar la brecha de asegurados.