El proyecto del Tren de Alta Velocidad (TAV) México-Querétaro tendrá una asignación de 1.798,4 millones de pesos (US$138 millones) para su ejecución en el próximo año, según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el ejercicio fiscal 2015.

Esto significa apenas 3,9% del total de los recursos para realizar este proyecto de inversión, los cuales ascienden a 45.061 millones 541.063 pesos (US$3.450 millones), según el documento.

De acuerdo con el reporte, la inversión del proyecto se elevó 3,4% desde los 43.580 millones de pesos (US$3.335 millones) que se plantearon para el TAV en el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018.

Según la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), el tren de pasajeros entraría en operación en el segundo semestre del 2017, es decir que en el 2016 y el 2017 tendrían que destinar recursos al proyecto por más de 20.000 millones de pesos (US$1.530 millones) por año.

De los seis proyectos de infraestructura ferroviaria incluidos en el programa presupuestario, el del TAV es el más ambicioso.

Mario Salazar Lazcano, presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría (CNEC), consideró que los recursos que está solicitando por casi 1.800 millones (US$137 millones) son para los trabajos de supervisión de obra para dar seguimiento a su ejecución; mientras que los recursos importantes para la construcción podrían ser del capital privado.

Previamente, la Dirección General de Transporte Ferroviario y Multimodal (DGTFM) dio a conocer que la licitación integral llave en mano que implican la construcción, suministro, puesta en marcha, operación y mantenimiento del TAV, está abierta a un esquema de financiamiento en asociación público privado. Y una vez en marcha el proyecto será sujeto de una licitación y concesión.

En este sentido, Salazar Lazcano consideró que los proyectos de asociación público-privada son positivos debido a que el interés del inversionista es cumplir con las metas de tiempos y calidad. Además el contratista está obligado a cuidar la calidad y los costos de operación y mantenimiento.

“Evidentemente está previsto en el programa de inversión en infraestructura que haya un componente importante de participación privada porque los recursos públicos son limitados, por lo cual ésta es una inversión correcta”, consideró.

Agregó que los estudios que tiene la SCT en cuanto al aforo que va a tener el tren lo hace viable para que puedan participar la Inversión Privada y pueda recuperarse el monto vía la operación del mismo.

El presidente de la CNEC estimó que los proyectos ejecutivos ocupan entre 3 y 6% de la inversión total del proyecto. En este caso ésta sería superior a los 2.000 millones de pesos (US$153 millones), aproximadamente.

Asimismo, aplaudió la sinergia que se generaría entre empresas nacionales y extranjeras en el proyecto, para así generar la transferencia de tecnología que se requiere para que México pueda ser autosuficiente, luego del rezago que ha sufrido en materia ferroviaria.

Desarrollo económico. Salazar Lazcano mencionó que ante las concesiones que se habían otorgado, el componente de pasajeros se había olvidado desde hace tiempo; no obstante, este tipo de proyectos podría detonar más a la región.

“(Estos proyectos) generarán un cambio radical en los temas de movilidad del país y va a apoyar el crecimiento que está teniendo la región Bajío en materia de industria tanto aeronáutica como automotriz”, dijo.