Aunque con sus bemoles, es evidente que el abastecimiento de productos básicos en los supermercados capitalinos ha mejorado considerablemente en las últimas semanas, aun cuando la margarina y el azúcar siguen presentando problemas de suministro en algunas cadenas y locales independientes.

De hecho, en un recorrido por varios comercios de Caracas, se pudo comprobar que la margarina sigue estando ausente en casi todos. Solo la red Bicentenario cuenta con un stock suficiente del producto, mientras que en el resto los consumidores deben conformarse con adquirir mantequilla, cuyo precio mínimo rebasa los 15 bolívares fuertes (US$3,5, apróx.).

En cuanto al azúcar, tanto el antiguo hipermercado Éxito como la ex red Cada ofrecen incluso variedad de marcas, algo que no se veía desde hace bastante tiempo. Los otros locales cuentan con inventarios mínimos y de una sola marca que se vende al precio oficial de Bs.F. 3,36 (US$0,7)

Otro rubro que presenta ciertas fallas es el queso blanco popular, que, para sorpresa de los compradores, tiene un costo más alto en la red gubernamental que en los supermercados privados. En el primer caso se vende a Bs.F. 26 (US$6,05), hasta Bs.F. 9 (US$2,09) por encima del precio en otros locales.

Volvió, volvió. Respecto a otros artículos de la cesta básica cuyo abastecimiento en el pasado reciente fue a lo sumo irregular, se comprobó que han vuelto a los anaqueles.

Es el caso de la harina de maíz, cuyas existencias son más que suficientes y se expenden al precio oficial de Bs.F. 2,72, incluso la elaborada por la fábricas socialistas.

Las existencias de arroz y café son más que adecuadas. Ambos productos se venden a los precios oficiales: Bs.F. 3,98 el empaque de 250 gramos de café, y Bs.F. 3,66 el kilo de arroz tipo I.

No obstante, las variedades de arroz abundan y sus precios varían. Incluso la red estatal ofrece variantes saborizadas con precios que superan los Bs.F. 4,5.

La leche en polvo también reapareció, y aunque la oferta se limita a dos marcas tanto en la red pública como la privada, los inventarios son abundantes y los precios regulados se respetan (entre 14,5 y 17,96 bolívares, según la presentación).

Asimismo, la versión UHT, pero con precios dispares. Las marcas importadas resultan mucho más económicas que las producidas localmente. Así, el producto empacado en Ecuador se consigue en Bs.F. 5,95, mientras que los envases de manufactura local suben hasta Bs.F. 7,25.

Esto se repite con el atún enlatado, cuya presentación de 178 gramos "hecho en Ecuador" vale Bs.F. 5, 42% más barata que la nacional más económica (Bs. 8,06).

El aceite (mezcla) recuperó sus espacios y al precio regulado (Bs.F. 4,73), aun cuando Bicentenario ofrece aceite de soya nicaragüense en Bs.F. 6,88.