El presidente de Chile, Sebastián Piñera, lanzo este jueves el plan minero Coquimbo, en el norte del país, con una inversión de US$3.600 millones, el que contempla la minera Esperanza, complejo ubicado en Sierra Gorda, región de Antofagasta, en el Norte Grande del país. 

El proyecto, según el jefe de Estado, corresponde a una empresa que “está dando un ejemplo de cómo poder construir una minería del siglo XXI, una minería sustentable”.

“Para que se produzca esa comunión de intereses entre el interés privado, legítimo, y el interés público, necesario, se requieren empresarios y empresas que tengan este concepto de responsabilidad social, que tiene que ver con la responsabilidad con sus trabajadores, con el medio ambiente, con las comunidades donde trabajan”, agregó.

La iniciativa permitirá producir 190 mil toneladas de cobre y 230 mil onzas de oro, “lo cual lo transforma en uno de los proyectos más importantes que se haya iniciado y emprendido en la minería privada en nuestro país”.

El nuevo yacimiento -perteneciente al grupo Antofagasta Minerals (70%) y Marubeni Corporation (30%)- implicó una inversión de US$2.500 millones. 

Su puesta en marcha demandó mano de obra superior a los 14 mil empleos y durante su funcionamiento generará mil 300 nuevos puestos de trabajo, mayoritariamente para los habitantes de la región.

Asimismo, Piñera valoró que este megaproyecto “no solamente es importante y es grande por la cantidad de la inversión o la producción que va a significar. Este es un gran proyecto porque además ha sabido innovar y ha sabido incorporar tecnología más amistosa con lo que hemos denominado el concepto del desarrollo sustentable”.

A modo de ejemplo, aludió al uso inteligente del recurso hídrico, “tan escaso en esta zona del país. Y, por tanto, no presiona por el uso de agua dulce, sino que supo encontrar en las infinitas fuentes del mar, el recurso hídrico absolutamente indispensable para la producción minera y para este proyecto”.