En lo corrido de las últimas tres semanas, los gremios agrícolas de Colombia no han podido ocultar su inconformismo con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. Las razones del disgusto, según los propios dirigentes, tienen que ver con la falta de políticas claras para el campo por parte del Estado, la incertidumbre asociada al avance del proceso de paz, la seguridad jurídica, el Pacto Nacional Agropecuario -anunciado en septiembre del año pasado- y lo que el ministro de Agricultura, Rubén Darío Lizarralde denominó un “revolcón institucional”, con el que se busca desmontar subsidios e incentivar bienes públicos.

El domingo pasado, los representantes de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y de gremios como Fenalce, Fedearroz, Fedepalma y Fedepapa, entre otros, pusieron sus molestias sobre la mesa del presidente Juan Manuel Santos, quien estaba junto a sus ministros de Hacienda, Agricultura, Interior y Comercio, Industria y Turismo. Rafael Mejía López, jefe de la SAC, señaló que no se están defendiendo sectores particulares como el café, sino al campo en general. Además anunció que la SAC se reunirá este martes con las dignidades paperas.

Tras escuchar las preocupaciones de los gremios durante la reunión, el ministro Lizarralde le contó a este diario que se reunirá con “cada uno de los sectores para ver qué los está preocupando y establecer unos objetivos claros a los que hay que hacerles seguimiento. Estuve dialogando con arroceros y cerealeros. Acá se ha visto un interés en conversar con el ministerio y quiero ver cuáles son esos temas”.

Por ejemplo, en el caso de los arroceros, explicó Lizarralde, se busca poner en marcha planes enfocados en combatir el contrabando del cereal y en definir un mecanismo que compense a los productores de las volatilidades del mercado interno (los industriales, según el Gobierno, por ahora no se comprometen con una franja de precios ya que sostienen que hay un exceso de inventarios).

Luego de dialogar con el Gobierno, la junta directiva de la SAC convocó a una reunión extraordinaria para estudiar en detalle la propuesta de Lizarralde sobre conversar con cada uno de los representantes de los principales gremios del agro.

Agro crecería 4% según la ANIF

Aunque en lo corrido de 2013 la producción cafetera le dio un impulso al agro -su crecimiento para todo el año pasado fue de 6,5%, según la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF)-, al terminar 2014 la expansión del sector podría bordear el 4%, de acuerdo con los cálculos de este gremio.

“Esta desaceleración se debería principalmente a la crisis de rentabilidad de 2013, que habría dejado golpeado al sector, desestimulando la inversión y presionando la oferta a la baja; a la inestabilidad jurídica, especialmente en el tema de la propiedad de la tierra, que seguiría desestimulando la inversión; a una eventual sequía en el tercer trimestre, a la persistencia del contrabando, y a los elevados precios del petróleo que determinan los precios de los fertilizantes”, explica un informe publicado por la ANIF.

En otro aparte, el documento sostiene que, al igual que lo han pedido los gremios, el Gobierno debe “lanzar una política agropecuaria eficaz” que promueva la competitividad en el agro y la investigación. “Así, el Gobierno se podría enfocar mucho más en proveer bienes públicos, lo cual es más efectivo que la entrega de subsidios discrecionales”.