Gobierno y representantes gremiales del sector agropecuario se reúnen en la sede del Ejecutivo nacional para examinar fórmulas que hagan más rentable la actividad del campo y evitar futuras manifestaciones de protestas como la ocurrida en agosto del año pasado.

Un informe de Anif, el centro académico del sector financiero, indica que el año pasado “el sector agropecuario habría crecido un 6% y 6.5% real”. Destaca el informe que esta expansión es “superior a su desempeño histórico” de 2%.

Considera el estudio que este comportamiento del sector agropecuario se concretó debido a factores coyunturales como “la recuperación de la producción cafetera, la normalización climática y algunos resultados de inversiones de años anteriores”.

La crisis de rentabilidad que han denunciado gremios del sector ha desembocado en paros agrarios, costosos fiscalmente para el Estado.

Advierte Anif que “la persistencia de los problemas estructurales del sector se evidenció en una crisis de rentabilidad, que culminó en el PNA (paro nacional agrario) de agosto.

Destaca Anif que para este año “todo apunta a que el sector se desaceleraría hacia un ritmo de crecimiento del 3.5%-4% real”.

Espera la Anif que el Gobierno lance una política agropecuaria eficaz que debería descansar sobre “un manejo institucional y competitivo del agro”, con una infraestructura productiva, donde predomine la investigación y la transferencia tecnológica, el financiamiento y un manejo sanitario al nivel de los estándares internacionales.