Guatemala. El presidente de la Asociación Nacional del Café (Anacafé) de Guatemala, Nils Leporowski, asegura que los 90.000 cafetaleros del país han recobrado la motivación a partir del aumento del precio del quintal a nivel internacional y pese a la peor infestación del hongo de la roya en las últimas décadas.

Leporowski, ingeniero agrónomo de 47 años, es el máximo dirigente del gremio cafetalero de Guatemala, séptimo exportador de este producto a nivel mundial y fuente de trabajo para 1.100.000 guatemaltecos, el 18% de la población económicamente activa, según información oficial.

"El cafetalero guatemalteco ha recobrado la motivación recientemente", afirma Leporowski en una entrevista con Efe, en la que recuerda las condiciones desfavorables para los caficultores seis meses atrás, con el 40% de los cultivos infectados por la roya y el precio del quintal por debajo de los cien dólares.

La producción de cada quintal le cuesta US$150 a los caficultores guatemaltecos, según Anacafé.

La situación actual es mucho más alentadora, según el dirigente, tras un aumento del 59% en la cotización del precio internacional del quintal de café oro, que pasó de US$116 en enero a US$185 en la bolsa de Nueva York.

"El principal motivador para los productores es el precio, que entusiasma y que incentiva a continuar luchando contra los desafíos", reconoce Leporowski.

La roya, un hongo que se dispersa en las plantaciones incluso a través del viento, apareció en Guatemala en 1980, pero un repunte de la enfermedad afectó el 70% de las plantaciones en 2012 y el 40% en 2013.

"En la cosecha 2012-2013 repartimos el fungicida en tres fases. En la primera se le entregó a un 70% de los cafetaleros. En la segunda a un 40, y en la tercera ya solo fue a un 17. ¿Por qué? El cafetalero se quedó sin dinero", asegura Leporowski.

El Parlamento guatemalteco aprobó de "urgencia nacional" en noviembre una ampliación por diez años de un fideicomiso de fondos del Estado para otorgar créditos blandos a los productores. El monto también se aumentó, de US$28 millones a US$100 millones.

Los fondos aún no están disponibles por temas administrativos y porque además "la actividad cafetalera no es considerada como un polo de desarrollo, como sí lo es en Colombia, por lo tanto no es prioridad para el gobierno", en opinión del dirigente.

Leporowski estima que debido a la plaga y la falta de liquidez "se perdieron 100.000 empleos directos" en 2013.

El precio del quintal, sin embargo, le ha dado motivos para sonreír de nuevo a los cafetaleros, dice Leporowski.

El ascenso en el precio obedece, según analistas, a la sequía que azota Brasil y al exceso de lluvias de Asia, entre otros factores.

Los cafetaleros guatemaltecos saben que, pese a la mejora del precio del quintal, tienen un reto para los próximos años: "La roya vino para quedarse", dice Leporowski.

La suma del hongo y la constante fluctuación del precio del café son una preocupación para el dirigente, quien considera además que "la renovación del parqué es necesaria para mantener buenos niveles de productividad y calidad".

Leporowski destaca que el café guatemalteco "está cotizado entre los mejores cuatro del mundo por su calidad" y prueba de ello, por ejemplo, es el interés reciente de Australia por convertirse en comprador del grano del país centroamericano.