Teherán. Irán está enfrentando una crisis en su vital industria petrolera debido a un éxodo de su mano de obra experta a países que ofrecen mejores salarios y beneficios, dijo un importante legislador, citado el sábado por el diario Qods.

"Desafortunadamente, el flujo de expertos con altos credenciales académicos en compañías de petróleo es muy alto", dijo Emad Hosseini, portavoz de la Comisión de Energía del Parlamento iraní.

El legislador dijo que el 60% de los trabajadores especializados de la industria petrolera estatal ya han dejado el país.

Hosseini atribuyó el éxodo a los bajos salarios, que apenas alcanzan a un quinto de lo que un trabajador de la industria recibiría en empleos similares en otros países del Golfo Pérsico o de Occidente.

Indicó que a menos que el gobierno cambie las leyes para permitir que la industria del petróleo pague altos salarios, los trabajadores restantes del sector dejarán el país.

Qolam-Reza Manouchehri, un experto en la industria energética que ahora se desempeña como director gerente de la estatal Petropars Oil y Gas Co, dijo que la disparidad en los salarios era mucho mayor.

"Actualmente, la diferencia en salarios y beneficios entre aquellos trabajadores expertos en la industria de Irán y los de compañías en el extranjero alcanza alrededor de uno a 10", sostuvo Manouchehi, quien también atribuyó los bajos suelos a las restrictivas leyes.

Irán, un miembro de la OPEP, es el cuarto mayor productor de crudo el mundo y posee la segunda mayor reserva de gas del globo, pero ha luchado durante años para desarrollar sus yacimientos de hidrocarburos.

La república islámica dice que necesita cerca de US$25.000 millones al año en inversiones en su industria de gas y crudo.

Una nueva ronda de sanciones de la ONU busca presionar más a Irán por sus actividades de enriquecimiento de uranio y posiblemente llevará a la Unión Europea y Estados Unidos a aplicar más pedidas punitivas sobre la república islámica, lo que podría dificultar los esfuerzos por atraer capital privado.