Santiago. El sector frutícola chileno se "ha defendido"  ante las fricciones entre Estados Unidos y China, los principales socios del país sudamericano,  gracias a una batería de tratados comerciales que han permitido  "diversificar los mercados" , afirmó este martes el presidente de la Federación de Productores de Fruta (FedeFruta) y próximo embajador de Chile en China, Luis Schmidt Montes.

"Chile tiene una batería de acuerdos comerciales, por lo que tenemos un mayor nivel de protección. Pero esas ventajas son muy pequeñas comparadas con las enormes bajas en el precio del cobre" , dijo Schmidt en una conferencia de prensa.

Schmidt, quien partirá a China la primera semana de agosto para ejercer la diplomacia por segunda vez en ese país, aseguró que durante el año anterior, las exportaciones de Chile a Estados Unidos y China superaron el 42% de los envíos al mundo, por un monto mayor a los US$55.000 millones.

Sin embargo, el sector frutícola baraja ahora la "redirección" de sus producciones, al encontrarse con "la complicación" de sus más relevantes socios y compradores, ya que "no se sabe cómo terminará esta guerra y para Chile, al ser una economía abierta, no son buenas noticias", declaró.

"Estamos hablando de casi 300.000 millones (en medidas arancelarias) y no me cabe duda de que eso va a traer repercusiones a nuestro país, como la caída en el precio del cobre y el dólar que se ha fortalecido; lo que es bueno para los retornos de exportación, pero malo para los consumidores chilenos, porque suben los precios de los productos importados" , añadió el directivo, que este martes traspasó su cargo en FedeFruta a Jorge Valenzuela.

El metal rojo ha enfrentado caídas consecutivas durante las últimas jornadas, y ha alcanzado "los niveles que teníamos hace tres años atrás", puntualizó Schmidt.

Añadió que esta situación representa pérdidas para el país sudamericano, que por cada centavo de dólar que baja la libra de cobre, recibe alrededor de US$80 millones menos.

"Como embajador en China me tocará ver cómo solucionar estas enormes caídas en el precio del cobre. No tenemos otros mercados de la magnitud de China para redistribuir el cobre, que es nuestro principal producto de exportación y refleja casi el 50% de los envíos del país" , subrayó.

Schmidt remarcó que "esta guerra comercial, que comenzó con aranceles al acero y aluminio para incomodar a China en las exportaciones a Estados Unidos", ha provocado "que todo el mundo se sienta amenazado por esta subida de aranceles unilateral por parte del gobierno norteamericano" .

Estados Unidos lanzó el 6 de julio la mayor ofensiva en la historia económica al imponer a su mayor socio comercial, China, aranceles adicionales del 25% a productos chinos de sectores como aeroespacio, tecnología informática y autopartes, por un valor de 34.000 millones de dólares.

En respuesta, China anunció que aplicará aranceles adicionales a algunas importaciones provenientes de Estados Unidos por el mismo valor, incluidos productos agrícolas, vehículos y productos acuáticos.

Sin embargo, Estados Unidos contraatacó tras informar una lista de aranceles que cobrará a productos chinos por valor de US$200.000 millones.

A la fecha, los mercados que han reaccionado con represalias arancelarias en contra de productos de origen estadounidense son China, la Unión Europea, India, Rusia, Turquía, Canadá y México, según información del gobierno chileno.