De acuerdo a datos de la Autoridad de supervisión del sistema financiero (Asfi), al 31 de marzo de 2010, los servicios inmobiliarios captaron un 24,1% del crédito ofertado por los bancos, seguido del comercio en un 23% y la industria con un 16,7%.

Mientras, el sector de la construcción concentra un 12,1%, los servicios en general un 6% y la actividad agropecuaria recibe un 4,6%.

La cartera del sistema bancario, que al primer trimestre estaba en US$ 4.031 millones, se situó, este 18 de junio, en US$4.669 millones, un claro reflejo de un mayor dinamismo en la solicitud de créditos.

El presidente de la Federación de empresarios privados de La Paz (Feplp), Enrique Sánchez, manifestó que en los primeros meses del año el rubro inmobiliario y de construcción estuvo más dinámico que cualquier otra actividad productiva debido a la liquidez que existe en la economía y en los bancos, de acuerdo a La Razón.

Esta situación, dijo, ha ocasionado una caída de las tasas de interés que se paga por cajas de ahorro y depósitos a plazo fijo, lo cual ya no es un incentivo para quienes tienen fondos disponibles. De esa manera muchos empresarios prefieren invertir en terrenos, departamentos y casas que generan una mayor rentabilidad que la banca, agregó.

El ex presidente del Banco Central de Bolivia (BCB) Armando Méndez coincidió en señalar que la demanda de crédito está vinculada a la construcción de edificios multifamiliares y oficinas a cargo de inmobiliarias que luego los venden a familias. Esto es fruto de la coyuntura económica y del buen momento por el que atraviesa la construcción, que además es una actividad segura para invertir.

Al prestar recursos a este sector los bancos cuentan con adecuadas garantías porque si los prestatarios dejan de cumplir con sus obligaciones se puede ejecutar la hipoteca, añadió.

En criterio del analista las cifras del sistema bancario reflejan un adecuado ritmo de colocaciones de recursos aunque no en la misma magnitud de la captación de depósitos de la población.