Montevideo. Los tamberos siguen reclamando al gobierno que el próximo primero de septiembre se ajuste el precio de la leche al público, que acumula 43 meses sin modificarse.

Aducen que ello significó una transferencia en el último año móvil de US$18 millones en relación al precio que ellos reciben de la industria.

Según estudios efectuados por Conaprole, los productores están subsidiando con más de US$2 por litro al consumo de leche fluida en el mercado interno, informó a El Observador el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), José Alpuin.

El dirigente sostuvo que en el lapso de 43 meses transcurridos se registró un incremento de 27% en el IPC y una suba de 49% en la masa salarial del sector que industrializa la leche, mientras que el aumento del salario mínimo alcanzó a 76% en ese período.

“Por esa razón no es justo que los productores estemos perdiendo US$2 por litro en un traspaso a los consumidores, que significa un monto de US$18 millones al año”.

Alpuin comentó que el sector está esperando que antes del 1° de setiembre próximo, que es la fecha en que debería ajustarse el precio del producto, el Poder Ejecutivo adopte decisiones para modificar esta situación.

El presidente de la ANPL dijo que se están haciendo gestiones y se mantienen contactos con diversas autoridades de gobierno “que esperamos que fructifiquen”.

Por otra parte, Alpuin se refirió a los pronósticos de que seguirá creciendo la producción mundial de leche.

Explicó que es claro que tiende a aumentar la oferta de lácteos, pero eso no asegura que haya necesariamente una baja de precios, a pesar de que en los últimos remates de la neozelandesa Fonterra se han producido bajas, aunque en forma moderada.

“Lo que vemos es que ocurrirá un crecimiento productivo a nivel mundial, incluyendo Nueva Zelanda y EEUU, pero también observamos un incremento en la demanda que va a estar sostenida básicamente por los países asiáticos. Ese va a ser el problema del Uruguay en los próximos años en materia de posibilidades de colocar sus productos lácteos.

Según Alpuin, el país se ha propuesto duplicar su producción lechera en diez años y sostuvo que el 60% de la producción mundial es absorbida por los países asiáticos. “Ahí es donde tendremos que poner la mira, no podemos seguir pensando en los países del Mercosur para colocar nuestros productos”.

El dirigente explicó que los países asiáticos tienen un arancel de 10%, que Uruguay debe pagar porque no tiene tratados comerciales. Sin embargo, “nuestros competidores –Chile, Nueva Zelanda y Australia– no los pagan”.

Alpuin sostuvo que el problema no es solo la “lejanía con esos países, sino además una desventaja arancelaria que afecta nuestra competitividad”.