A partir de mayo, Pemex dejó de importar gas licuado de petróleo (LP) para su consumo en México, ahora es el sector privado quien lo hace y se beneficia de los precios que puede conseguir en la frontera, en comparación con el precio ofrecido por la petrolera estatal en sus centros de producción.

Marcelo Parizot Murillo, director comercial de Pemex Transformación Industrial, explicó que ante el embate del sector empresarial van a tener como prioridad acomodar su producción nacional y para ello, tienen que ofrecer un descuento de 13% frente al precio del mercado del sur de Texas más transporte.

“Prácticamente, ya no estamos importando, sólo muy poco por Ciudad Juárez, pero ya nada en el Golfo de México. Lo que sucede es que el precio al público está más alto que el precio de importación de Pemex, por lo que es muy atractivo. Sin embargo, el siguiente año cambiará la situación, porque se libera el precio y entonces el costo internacional será la referencia y Pemex podrá ser muy competitivo”, explicó el funcionario.

El mercado mexicano de gas LP consume diariamente 285.000 barriles diarios, de los cuales Pemex importaba 85.000 barriles al día y se producían en promedio 200.000; con la apertura en la frontera lo que ocurrió es que los privados ya importan todo e incluso han comenzado a desplazar al producto nacional.

“Más que enfrentar una crisis, lo que estamos haciendo es reaccionar y empezar a exportar butanos. El gas LP tiene dos componentes: propano y butano y nuestra mezcla es 60/40, a nivel internacional la mezcla es de 90 de propano y 10 de butano, la norma que ya salió es la de 60/40, pero el consumidor aprecia más la otra fórmula de 90/10”, indicó.

El directivo añadió que por la frontera norte se importan 50,000 barriles y el resto por el Golfo de México. La Secretaría de Energía ha dado los permisos de importación y ya todo lo que se importa es por y para consumo privado. Por las diferencias de precio, no se puede competir directamente en estos momentos.

La estrategia de competencia tiene varios puntos, uno de ellos es ofrecer descuentos, en este momento son de 13% y podrían ser mayores, pero eso depende directamente de cómo se comporte el mercado: si el precio baja más, se podrían mejorar aún más.

La otra estrategia es vender por separado los productos, pues el precio del butano sólo como componente petroquímico es muy apreciado y se puede exportar.

“Vamos a hacer una exportación ya rutinaria de unos 40 a 50,000 barriles diarios de butanos”, explicó.

El funcionario explicó que en el pasado compraban caro para vender barato y sólo a partir del año pasado, fue cuando se hizo negocio, desde su punto de vista, está bien que participen los importadores privados, pues así asumen los riesgos.

“Hay que diferenciar entre el grupo de distribuidores a los que tienen altas concentraciones. Los 10 grupos más grandes se llevan casi 70 u 80% de las importaciones y son los que tienen las terminales de importación, dos en el Golfo de México y una en Manzanillo”, comentó.

La tercera parte de la estrategia está enfocada al próximo año, ya con la liberación del precio del gas LP. Lo que hará Pemex es enfocarse a su producción interna y a las alianzas que se tengan con otros productores internacionales, con quienes ahora se tiene una relación importante, que se continuará a pesar de que se han reducido a casi cero las compras foráneas.

Marcelo Parizot Murillo afirmó que, de esa manera, podrán ofrecer un precio competitivo frente a cualquier importador privado y lo mismo se le podrá vender a un consumidor industrial, que a un distribuidor, de esa manera el consumidor final será el beneficiado.

“Es adaptarnos a los nuevos escenarios; es ir definiendo quién va a hacer qué, cuánto volumen va a traer cada quien. Nosotros estamos enfocados en mantener a las cuentas más importantes y a los que no tienen capacidad de importación. La prioridad de Pemex Transformación Industrial es primero colocar su producción, tanto de las refinerías como de los complejos procesadores de gas”, concluyó.

IP consigue gas LP 40% más barato

El mes de mayo ha sido terrible para Petróleos Mexicanos (Pemex) en la venta de gas LP. Rebasado el precio interno por el precio del mercado del sur de Texas, la paraestatal intenta competir con descuentos de 13% sobre la venta en el punto de embarque, porque los distribuidores privados consiguen el combustible hasta 40% más barato.

De acuerdo con una fuente del sector, el precio tope en la zona centro es de aproximadamente 9 pesos por kilo y fue determinado por la Secretaría de Hacienda.

Sin embargo, y a pesar de que el equipo comercial había presentado una propuesta agresiva, lo único que se logró por parte del Comité de Pemex fue la rebaja de 13% y la promesa de que podría ser hasta en 15%, en el futuro.

“La lógica del comité fue vender lo más posible al precio más alto y lo que ocurrió es que dejaron de importar y ahora tienen que ver cómo colocan su producto. Ésa es su urgencia”, explicó la fuente.

El gas LP importado cuesta 40% menos que el nacional, tiene mejor calidad y no hay sobrecostos relacionados con el manejo del llenado de las pipas en las terminales de almacenamiento.

Los grandes distribuidores del país como Termigas y Grupo Tomza se han adueñado del norte y centro del país, por lo que Pemex cesó su intento de vender y ofrecer descuentos; a diferencia del sur del país donde sí los ofrece. Sin embargo, las compañías manejan rebajas de hasta 20% frente al precio oficial, lo que ocasiona que las terminales de la petrolera estatal se queden llenas de producto.

“Tenemos el caso de Sonigas, que para retener a un cliente le ofreció un descuento de 18% frente a 13% de Pemex”, reveló la fuente.