Caracas. La refinería de Cardón, la segunda más grande de Venezuela con una capacidad de 310.000 barriles por día, está operando a un 80% luego de que una falla ocurrida en el reformador de la planta obligó el viernes a detener el complejo de hidroprocesos, dijeron fuentes de la instalación.

El circuito venezolano de refinerías y mejoradores ha sufrido constantes paradas programadas y fortuitas en los últimos años, lo que afecta el volumen de crudo y derivados que exporta el país socio de la OPEP.

"La mañana de este viernes se paró el reformador de la refinería Cardón, que produce nafta, gasolina de alto octanaje e hidrógeno, por un taponamiento en el horno F-301", dijo a Reuters Iván Freites, líder sindical de la refinería.

Cardón redujo su operatividad a unos 245.000 bpd, desde los 305.000 bpd que estaba procesando, especificó Freites, quien añadió que siguen parados la planta de coquificación retardada y el complejo de lubricantes de la refinería.

"Intentaron arrancar la planta el 15 de diciembre, pero el 20 de diciembre presentó fallas nuevamente y el complejo de lubricantes está parado desde el 24 de diciembre ante la falta de repuestos", dijo.

La unidad de craqueo catalítico, que también genera productos livianos tanto para el mercado doméstico como para exportar, bajó su procesamiento a 9.000 bpd, desde los 11.000 bpd que estaba cargando antes de la falla.

Una fuente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) que habló en condición de anonimato por no estar autorizado para declarar agregó que no se registró un incidente grave.

La refinería Cardón, que forma parte del Centro Refinador Paraguaná (CRP), el mayor del país y uno de los más grandes del mundo, tuvo que ralentizar sus operaciones al 55% en diciembre debido a fallas en la unidad de coquefacción que también afectaron a la vecina Amuay.