Los seis días de bloqueo campesino en el altiplano boliviano dejaron este sábado prácticamente desierto el santuario de Copacabana, situado en la ribera del lago Titicaca, que era el destino principal de los peregrinos en la Semana Santa, informaron fuentes oficiales.

Los campesinos de la zona mantienen cortada desde el lunes la ruta entre La Paz y Copacabana con una alfombra de piedras y troncos para pedir a las autoridades nacionales y regionales la construcción de tres puentes para unir el altiplano con tres islas del lago.

El santuario de Copacabana está situado a 156 kilómetros al oeste de La Paz, a 3.841 metros de altitud sobre el mar.

El director de Transportes de la Gobernación de La Paz, Javier Cornejo, reiteró este sábado en esa región, ante los medios, su convocatoria para dialogar con los campesinos para buscar una solución, pero reiteró que la construcción de esos puentes en el lago es imposible.

La gobernación de La Paz ha argumentado que esas construcciones son inviables técnica y económicamente, si bien el Gobierno cree que al menos un puente podría construirse sobre el estrecho de Tiquina.

Los campesinos e indígenas bloqueadores reclaman la construcción de los tres puentes porque argumentan que los barqueros de Tiquina elevaron sin consultar sus tarifas para cruzar el lago, un aumento que en el caso de las personas es de 20 a 28 centavos de dólar.

El bloqueo se ha extendido y llegó a la frontera con Perú, utilizada como alternativa de vinculación con Copacabana, donde arribaron pocos peregrinos a pie o en bicicletas desde La Paz.

Los hoteleros de Copacabana expresaron su preocupación porque el pueblo está desierto debido a que los peregrinos que logran llegar vuelven de inmediato a La Paz debido al conflicto.

Cornejo dijo que hay una "relativa normalidad" en Copacabana porque hay mercados abiertos para comprar alimentos, aunque los medios reportan que centenares de campesinos que apoyan el bloqueo obligaron el viernes a varios comercios a cerrar sus puertas.