El cobre repuntó el lunes gracias a la baja del dólar y a las coberturas de posiciones cortas, pero la subida se frenó por datos débiles en el sector manufacturero chino, que redujeron las expectativas de un mayor crecimiento de la demanda del gigante asiático.

El cobre referencial en la Bolsa de Londres (LME) cerró con una ganancia de 0,5% a 4.650 la tonelada. La semana pasada, el precio del metal bajó a US$4.594, su precio más débil desde el 25 de febrero.

Un operador dijo que algunos inversores recompraron posiciones cortas cuando el mercado no logró traspasar el rango de US$4.580 a US$4.600 la tonelada. Al repunte del cobre contribuyó también una baja en el dólar.

Pero el avance fue contenido por datos de la economía china. La producción industrial del país creció en abril a un 6% en base anual, una expansión más lenta de lo esperado, mientras que el crecimiento de la inversión en activos fijos se frenó a un 10,5% interanual en los cuatro meses al final de abril.

Operadores dijeron que el sólido ritmo de la inversión en bienes raíces de abril en China ayudó a compensar parte del pesimismo creado por las cifras de la producción industrial.

Pero reportes que mostraron que los bancos chinos redujeron fuertemente la entrega de nuevos préstamos en abril reforzaron la idea de que los líderes del país están más precavidos sobre los riesgos de demasiado estímulo económico.

En general, los analistas esperan pocos cambios en la demanda de cobre de China.

En otros metales, el aluminio ganó un 0,9% a US$1.549 la tonelada, el zinc sumó un 0,7% a US$1.901 la tonelada y el plomo trepó un 1,6% a US$1.738 por tonelada.