Si busca organizar un evento en un hotel de entre tres y cinco estrellas en Lima entre setiembre y noviembre más le vale hacer una reserva con tiempo. De ser posible con un año de antelación. Sucede que durante estos tres meses del año la ocupación de las salas de eventos de los hoteles locales se dispara, lo que complica la búsqueda de quienes quieren organizar una convención, además de quienes buscan hospedarse en esos meses con poca previsión.

La organización de eventos se ha convertido en una interesante oportunidad de negocio para los hoteles en Lima, cuya ocupación se ha visto impulsada además en los últimos años por el creciente turismo corporativo que ha traído consigo el crecimiento económico.

“Lima se está comportando desde los últimos años en un destino de hombres de negocios y por ende se ha incrementado la inversión hotelera, especialmente extranjera”, dice Tibisay Monsalve, gerente general de la Sociedad Hotelera del Perú.

Para la ejecutiva, la oferta hotelera de la ciudad (10.000 habitaciones aproximadamente) ha podido responder al crecimiento de la demanda del segmento corporativo de los últimos años, con nuevos establecimientos especialmente de entre tres y cinco estrellas. Esta, además, ha permitido hospedar a los visitantes que asistieron a congresos y eventos en la ciudad, como la COP 20, que llevó a la ciudad a 10.000 visitantes, que han impulsado más aún las tasas de ocupación de los hoteles.

En los últimos cinco años, hoteles de marcas internacionales como Westin, Atton, Novotel, Hilton o Ibis se han sumado a la oferta local, que ha crecido para atender a este segmento corporativo, con un nivel de gasto mayor al del vacacionista, según Claudia Cornejo, directora de la industria de Hotelería y Turismo de Deloitte Latco Perú.
“Tenemos una propuesta multisegmento, pero sí es verdad que está muy focalizada en el segmento corporativo, en el hombre o mujer de negocios y en el negocio de congresos, convenciones e incentivos, dice Jorge Melero, gerente general de Libertador Hotels, Resorts & Spas.

En el hotel Westin, como sucede en otros establecimientos como el Atton, el segmento corporativo representa más del 70% de sus huéspedes. “Es un visitante de 35 a 45 años, y procedente de especialmente de Chile, España y Estados Unidos”, dice Francisco Levine, gerente general de Atton Hoteles.

El hotel Westin cuenta con salones con capacidad para 2.500 personas a la vez y ha sido uno de los establecimientos que ha logrado capitalizar la ausencia de un centro de convenciones o congresos en Lima. “Todos los hoteles capitalizaron la alta demanda de espacios para eventos y la ausencia de este tipo de centros. Hasta los pequeños, pues hay un segmento que demanda salones más pequeños”, dice Guillermo Graglia, decano de la Facultad de Administración Hotelera de la USIL.

Lima, a pesar de su organización de eventos, que le llevó del puesto 51 al 42 del ranking de ciudades con más eventos del mundo de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones de 2012 a 2013, no cuenta con un centro de convenciones o congresos, una circunstancia que está previsto que cambie este año.

Sucede que en julio de 2015 se inaugurará el primer centro de convenciones de Lima, una infraestructura que permitirá albergar eventos de 10.000 personas y que demandará una inversión de S/. 534 millones.
Se trata para Francisco Levine de un gran primer paso para que Lima se consolide como hub de eventos a nivel mundial, al que debe sumarse, según el ejecutivo, el despliegue de infraestructura asociada, como conectividad aérea y capacidad hotelera.

Precisamente hasta 2019, según Tibisay Monsalve, se desarrollarán en la capital 46 nuevos proyectos hoteleros, inversiones mayormente extranjeras que ya operan en el país. “Hay cadenas que ya están en la ciudad que quieren traer a otras marcas, como Marriott, y además hay compañías como Four Seasons muy interesadas en venir al país”, dice la gerente general de la Sociedad Hoteles del Perú.

El nuevo centro de convenciones que se ubicará en San Borja será uno de los emplazamientos de la Junta de Gobernadores que se llevará a cabo en noviembre. Este importante evento llevará consigo a 10.000 nuevos visitantes para la ciudad y volverá a poner a Lima en el mapa de la organización de acontecimientos internacionales, pero podría no ser suficiente para rentabilizar la inversión que se llevará a cabo.

“Si dependes de los grandes megaventos que son dos o tres al año no van a hacer viable ninguna infraestructura”, dice Pamela Cueva, jefa de investigaciones en turismo de la USIL. La investigadora asegura que la ciudad necesita un plan más sostenible y a largo plazo si quiere convertirse en capital de eventos también locales, y debe contar con una entidad que la promocione como destino. Precisamente en esta línea hace dos años se relanzó el Bureau de convenciones de la capital, que empieza ya a comportarse de manera autónoma como institución, según Jorge Melero.
El ejecutivo, como el resto de expertos en el sector, asegura que para que Lima sea considerada como sede internacional es necesario trabajar de manera más eficaz en infraestructura pública, para que los accesos a los distritos de San Isidro y Miraflores, que concentran la mayor parte de eventos, sea más fluido.

Con el contexto actual, Francisco Levine asegura que se estima que el sector hotelero del país crecerá de 13% a 15%, lo que irá acompañado de un aumento de la actividad turística. Se vislumbran años de salas y camas llenas para la industria local.