Las regulaciones vigentes, los acuerdos de reformas, la inversión en tecnología y el peligro de respaldar con créditos a clientes considerados de alto riesgo fueron los temas analizados por especialistas en negocios y el sector financiero, durante el Congreso Latinoamericano de Comercio Exterior (Clace) organizado en Miami por la Asociación de Banqueros Internacionales de Florida (FIBA, por sus siglas en ingles) en conjunto con la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban). 

"Tenemos un problema en el comercio exterior de Latinoamérica. Por diversos factores las exportaciones han caído en los últimos dos años hasta su punto más bajo desde 1952. La región está obligada a una transformación productiva y debe volcar esfuerzos para invertir en tecnología si queremos crecer", advirtió Giorgio Trettenero, secretario general de Felaban. 

David Schwartz, presidente y director ejecutivo de FIBA, hizo un llamado “a la banca levantar la voz para tratar de resolver los problemas producto del impacto de la reducción de riesgo”.

"Nuestro trabajo como banqueros es hacer de este un mundo mejor. Y eso lo podemos hacer impulsando el crecimiento económico, dando soluciones a las constantes amenazas de actividades ilegales y cooperando con las autoridades gubernamentales en la lucha contra el financiamiento de actividades ilícitas", señaló el vicepresidente del Consejo de Administración del Banco Azteca, Luis Niño de Rivera, durante el evento. 

La exposición se realizó ante más de 350 participantes, en una jornada que incluyó a oradores de alto nivel, como funcionarios de la Cámara Internacional del Comercio (ICC, en inglés), del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), de StratInfo, Aite Group y China Systems; además de abogados, asesores y ejecutivos de bancos como Wells Fargo, Banesco Banco Universal y Bank of America Merrill Lynch. 

Los panelistas insistieron en la importancia que tiene el hecho de que la industria financiera mundial perfeccione las herramientas analíticas para encontrar anomalías en los datos de los clientes, pudiendo reconocer las transacciones ilícitas y las que no lo son.

"El delito organizado y sus promotores son muy listos. Saben exactamente cómo perjudicar al sistema bancario. Pero nosotros debemos ser más inteligentes que ellos. Tenemos que invertir grandes cantidades de dinero en tecnología para detectar transacciones ilícitas. Debemos sentarnos con las autoridades y cooperar en la búsqueda de soluciones comunes que nos permitan seguir en el negocio y trabajar respetando los controles", añadió Luis Niño de Rivera. 

Los panelistas insistieron en la importancia que tiene el hecho de que la industria financiera mundial perfeccione las herramientas analíticas para encontrar anomalías en los datos de los clientes, pudiendo reconocer las transacciones ilícitas y las que no lo son. De esta manera podrían asegurar hacer negocios y otorgar créditos a las personas y empresas correctas con el propósito de impulsar las importaciones y exportaciones. 

Los ejecutivos analizaron el impacto de acabar las relaciones comerciales con clientes de países o sectores considerados de alto riesgo, así como la experiencia de la aplicación de los acuerdos de Basilea III, una iniciativa que procura fortalecer el sistema financiero tras la crisis de las hipotecas subprime. Además, conversaron sobre la importancia de mantener una buena reputación. 

"Hay que reconocer que mucha gente no confía en los bancos en estos momentos por la mala conducta en la que cayeron algunos al realizar negocios con grupos que cometían actividades ilícitas o con funcionarios públicos que ejecutaron actos de corrupción", advirtió Wayne Shah, representante de FIBA. "Hay que arreglar lo que está roto para recuperar la confianza. Espero que los banqueros que cometan delitos reciban un castigo acorde. A veces no tiene sentido que solo se les coloque una multa. A veces es necesario que vayan a la carcel", aseguró.