Sao Paulo. La sequía que afecta a la región sudeste de Brasil amenaza a la cosecha de café del período 2015-2016, lo que generó preocupación entre los productores de los estados de Minas Gerais y Sao Paulo, los principales exportadores del grano, según alertaron hoy especialistas.

El Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada de la Universidad de Sao Paulo (Cepea) publicó un análisis que indica que regiones como la Zona da Mata, de Minas Gerais, y Mogiana, en Sao Paulo, presentan los peores escenarios, con menos del 20% de su producción de 2014 disponible para la venta.

Las mayores preocupaciones de los productores están relacionados a la floración de la cosecha 2015/16.

"En otras cosechas y en esta misma época, con el régimen normal de lluvias, ya se observaba floración en todas las regiones", dice el informe.

Brasil, mayor productor y exportador mundial del café y el segundo mercado consumidor, viene sufriendo con la sequía, que ya afecta a los centros urbanos como Sao Paulo, cuyo principal reservorio de agua cuenta con apenas 3% de capacidad.

Brasil, mayor productor y exportador mundial del café y el segundo mercado consumidor, viene sufriendo con la sequía, que ya afecta a los centros urbanos como Sao Paulo, cuyo principal reservorio de agua cuenta con apenas 3% de capacidad.

De acuerdo al investigador y productor André Luiz Alvarenga, de Procafé, instituto vinculado al Ministerio de Agricultura, los productores trabajan con un panorama de pérdidas de al menos 30%.

"Cada día que pasa sin lluvia es un poco más de pérdida. La pérdida ya existe pero no sabemos cuánto", lamentó en declaraciones a Efe.

Explicó que lo que garantizó el lucro de los productores cafeteros en situación más delicada son las altas cotizaciones del grano este año, que alcanzó la marca de 2010 dólares/tonelada este mes en la Bolsa de Londres.

En el mismo período del año pasado, los precios giraban en torno a los US$1.500/tonelada.

"Para el productor que tuvo la suerte de cosechar una zafra mejor en un lugar que tuvo lluvia la condición es buena, pero para las regiones afectadas por la falta de precipitaciones lo que está manteniendo la producción es el precio", evaluó.

Alvarenga dijo que algunos productores pueden quebrar por causa de las pérdidas acumuladas, pero que la confianza hacia el futuro no debe perderse frente a la nueva problemática.

"Esperamos que los desastres naturales no sea una tendencia futura, esperamos años buenos y años difíciles, sabiendo que hay que ser prudente en los años buenos, ahorrar, para pasar por los difíciles, ese es el mensaje que damos", explicó el productor.