Mumbai. Una sequía en el verano boreal ha empeorado aún más la situación para la economía de India, que ya estaba golpeada por un brusco declive del crecimiento, una persistente inflación y un gobierno con limitaciones políticas.

El jueves por la noche, Nueva Delhi confirmó la primera sequía en tres años, ya que las lluvias monzónicas probablemente sean menores del 90% del promedio de largo plazo, un revés para la tercera economía asiática, donde más de la mitad del campo carece de irrigación.

"Ya tenemos un escenario en el que el crecimiento está bajando y la inflación está subiendo, por lo que (la sequía) va a empeorar esto aún más", dijo el economista de la agencia calificadora Crisil, D.K. Joshi.

Las débiles lluvias del monzón de cuatro meses que empezó en junio harán subir los precios de los alimentos y reducirán el poder adquisitivo en un país donde más de la mitad de la población depende de la economía rural, impactando en la demanda de todo tipo de bienes.

La economía creció al 5,3% en el trimestre de marzo, el ritmo más lento en 9 años, pero la inflación por encima del 7% ha impedido que el banco central recorte las tasas de interés en sus últimas dos revisiones de la política monetaria.

Esto aumenta la presión para que el gobierno del primer ministro Manmohan Singh tome medidas a fin de reactivar la inversión.

Pasada la mitad de la temporada agrícola, las lluvias están un 20% por debajo de lo normal, y la oficina climática proyectó que el patrón climático de El Niño debería reducir nuevamente las precipitaciones en el segundo semestre.