Buenos Aires. La principal provincia agrícola de Argentina, parcialmente golpeada por una sequía que dificulta la siembra de soja y maíz del ciclo 2017/18, registró un clima mayormente seco en días recientes que alimenta temores a que algunos campos queden sin cultivar, dijeron este martes expertos.

Tras algunas lluvias que en las últimas semanas habían aliviado la sequía en parte de la provincia de Buenos Aires -el mayor distrito granero del país-, el fin de semana trajo precipitaciones por debajo de lo previsto en momentos en que se acerca el final de la ventana de siembra de soja.

Argentina es el mayor exportador mundial de harina y aceite de soja y uno de los mayores proveedores de maíz, por eso sus problemas climáticos son seguidos de cerca por los mercados.

"Gran parte de Buenos Aires tuvo lluvias escasas o nulas, que no colaboraron a aliviar la situación", dijo Natalia Gattinoni, meteoróloga del estatal Instituto Clima y Agua.

"Va a haber un cierto sufrimiento, pero no es un año de desastre. Lo que va a quedar mal posiblemente es el sudoeste de Buenos Aires y (la provincia de) La Pampa", dijo Eduardo Sierra, asesor climático de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, entre el fin de semana y el lunes cayeron precipitaciones en la mayor porción del corazón agrícola argentino, pero la provincia de Buenos Aires recibió apenas unas lluvias ínfimas el sábado.

En tanto, para la primera semana del 2018 se espera que las lluvias continúen en un nivel inferior a lo normal, señaló Gattinoni.

"Va a haber un cierto sufrimiento, pero no es un año de desastre. Lo que va a quedar mal posiblemente es el sudoeste de Buenos Aires y (la provincia de) La Pampa", dijo Eduardo Sierra, asesor climático de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Hasta la semana pasada, los agricultores argentinos habían sembrado el 82% del área prevista para la soja 2017/18. La Bolsa de Comercio de Rosario estima que Argentina cosechará 54,5 millones de toneladas de soja y 41,5 millones de toneladas de maíz en la temporada 2017/18.