Londres. Royal Dutch Shell podría superar a Exxon Mobil como el mayor generador de efectivo del sector energético, luego de que unos precios más altos del petróleo y el gas que se sumaron a un mejor desempeño elevaron los ingresos de la compañía anglo-holandesa en 2017.

El presidente ejecutivo de la empresa, Ben van Beurden, no ha ocultado su deseo de desafiar el dominio de Exxon en la lista de las petroleras más grandes del mundo, después de que la compra de BG Group en US$54.000 millones en 2016 catapultó a Shell al segundo lugar en términos de producción.

Shell reportó este jueves que más que duplicó sus ganancias en 2017 a US$16.000 millones, el nivel más alto desde el inicio de la desaceleración de 2014.

"Entramos en 2018 con una disciplina y confianza continua,comprometidos con la entrega de fuertes retornos y efectivo", dijo Van Beurden en un comunicado.

El aumento en el flujo de efectivo fue impulsado por una fuerte recuperación en los precios del petróleo en el segundo semestre de 2017.

Las acciones de Shell caían un 1,25% a las 1024 GMT, lo que se compara con una apertura ligeramente positiva del índice de referencia de la Bolsa de Valores de Londres, el FTSE 100.

El flujo de efectivo de sus operaciones en 2017 aumentó a US$35.650 millones desde los US$20.620 millones de un año antes, lo que pone a Shell en camino de vencer a Exxon, que se prevé generó US$32.600 millones en 2017, según estimaciones de analistas de la firma Jefferies. Exxon reportará sus ganancias este viernes.

El aumento en el flujo de efectivo fue impulsado por una fuerte recuperación en los precios del petróleo en el segundo semestre de 2017, cuando el precio del referencial Brent alcanzó un máximo de tres años de US$70 por barril.

El incremento también se debió a un impulso sectorial para reducir los costos destinado a adaptarse a un mundo con unos precios del petróleo más bajos, en momentos en que Shelly otras preoleras recortan miles de empleos y reducen el gasto.

Como resultado, Shell ahora puede generar más efectivo de lo que lo hizo con unos precios del petróleo por encima de los US$100 por barril y en noviembre elevó su perspectiva de flujo de efectivo de US$25.000 a US$30.000 millones al 2020,asumiendo un precio del petróleo de US$60 por barril.

El flujo de caja libre, el efectivo disponible para pagar dividendos y recomprar de acciones- aumentó a US$27.600 millones desde un saldo negativo de US$10.300 millones en 2016.