Singapur. La gigante petrolera Shell declaró fuerza mayor a algunos de sus clientes luego de un incendio que obligó al cierre de su refinería de 500.000 barriles de crudo diarios en Singapur, informó el domingo un alto ejecutivo.

"Confirmamos que se declaró fuerza mayor a algunos de nuestros clientes", sostuvo Lee Tzu Yang, presidente de Shell Companies en Singapur, en el sitio electrónico de la empresa.

"Seguimos en discusiones con nuestros clientes para atender sus necesidades de suministro de productos y minimizar cualquier potencial impacto sobre ellos", agregó.

Reuters reportó el viernes que la petrolera británica declaró fuerza mayor, una cláusula contractual que le permite a vendedores o compradores incumplir con sus compromisos debido a eventos que están más allá de su control, en al menos 1,5 millones de barriles de cargas principalmente destiladas, a ser embarcadas entre el 28 de septiembre y el 6 de octubre.

Las contrapartes incluyen al operador singapurense Hin Leong, con seis embarques de 100.000 a 180.000 barriles de petróleo cada uno, Glencore con tres envíos entre los que se contaba gasolina, mientras que BP y JP Morgan poseen uno cada una.

El impacto del cierre de la mayor refinería de la compañía en el mundo se sintió principalmente en los mercados de gasolina y destilados de Asia, donde Shell es un gran abastecedor y operador.

La refinería produce 6,5 a 7 millones de barriles de destilados, de los cuales el gasóleo representa 4,5 millones de barriles. También produce otros a 4,5 millones de barriles de gasolina, según estimaciones a partir de su capacidad, y un 90 por ciento de la producción de la refinería es exportada.

El incendio partió el miércoles y duró unas 30 horas antes de ser extinto, forzando a Shell a cerrar toda la refinería.