Tras un mes de huelga legal, iniciada el 4 de octubre de este año, el sindicato de trabajadores de Farmacias Ahumada (FASA) en Chile, cadena farmacéutica recientemente adquirida por la mexicana Casa Saba, depuso las paralizaciones que involucraban a 800 empleados de la firma en ese país.

Un representante sindical de la empresa sostuvo que la huelga se depuso tras la intervención de las autoridades chilenas, a través de la Dirección del Trabajo de ese país. Las conversaciones arrojaron el cumplimiento del punto central solicitado por los trabajadores y que apuntaba a obtener de parte de los nuevos propietarios de la cadena el sueldo mínimo existente en el mercado laboral chileno, ascendente a los CH$172.000 mensuales (alrededor de US$340).

Hasta septiembre de este año, los trabajadores percibían sueldos por CH$32.000 (US$63,5) más ingresos generados por la venta de productos en los mesones de atención de los locales, de acuerdo a los trabajadores.

Sin embargo, Fidel Leiva, representante sindical de FASA, planteó que la empresa "no accedió a pagar la gratificación legal, se negó absolutamente a darla, que era nuestra demanda fuerte" y "tampoco la igualdad de beneficios se concretó, solamente se igualaron algunos bonos puntuales", de acuerdo a Terra.

Casa Saba, que adquirió la compañía fundada por el empresario chileno José Codner, en una operación que bordeó los US$600 millones hace pocos meses, enfrentó la paralización de actividades de parte de sus trabajadores en Chile desde el 4 de octubre de este año, a días de haber asumido la propiedad de la mayor cadena farmacéutica de América Latina con presencia en México, Chile y Perú.