Minera Escondida, que opera el yacimiento de cobre más grande del mundo, y miembros de su sindicato se reunirán la tarde del lunes tras doce días de huelga para evaluar si existen condiciones que permitan reactivar un diálogo, en un intento por poner fin al conflicto.

Pese a que las partes aceptaron una invitación del Gobierno, la minera controlada por BHP Billiton condicionó su asistencia a que se permitiera el cambio de operarios de empresas externas que trabajan en el yacimiento. 

El sindicato dijo a Reuters que se permitió el acceso de buses de subcontratistas al yacimiento tras verificar que no ingresaran posibles reemplazos de los huelguistas y confirmó su encuentro con la empresa a las 16.00 hora local (1900 GMT), una hora más tarde de lo previsto inicialmente.

La gubernamental Dirección del Trabajo convocó a las partes a una reunión, en medio de un ambiente de desconfianza luego de acusaciones cruzadas entre las partes y tras un encuentro de líderes de los trabajadores con los ministros de Minería, Trabajo y Ambiente.

El sindicato de más de 2.500 operarios ha dicho que no bloquea el acceso al yacimiento sino que manifestantes supervisan que no ingresen suplentes o "rompe huelgas" para ejercer sus labores, ya que la compañía sólo puede contratar reemplazos después de 15 días de huelga.

Los subcontratistas atienden temas no necesariamente vinculados a la producción como aseo, comida, seguridad y construcción de proyectos.

La minera declaró fuerza mayor en sus despachos debido a la paralización y dijo que no produciría al menos durante los primeros 15 días de la protesta, mientras que el gremio ha advertido que está listo para extenderla por hasta dos meses.

Los agremiados se quejan de que la empresa busca restarles beneficios, además de establecer diferencias entre los trabajadores nuevos y antiguos.

Escondida, que produjo poco más de un millón de toneladas el año pasado, está ubicada en el Desierto de Atacama a unos 3.100 metros sobre el nivel del mar y 170 kilómetros al sureste de la portuaria ciudad de Antofagasta.

BHP posee un 57,5% del yacimiento, en el que también participa Rio Tinto y tres compañías japonesas, incluyendo a la gigante Mitsubishi Corp.