Sao Paulo. La multinacional estadounidense McDonald's fue denunciada ante la justicia de Brasil por los sindicatos, que solicitaron para que la compañía no abra más restaurantes de comida rápida en caso de incumplir las leyes laborales del país, según se anunció hoy en Sao Paulo.

"En Brasil McDonald's trata a sus empleados en condiciones de 'semiesclavitud', y comete lo que llamamos 'dumping social', que es usar competencia desleal negando derechos laborales para obtener más lucro", declaró en rueda de prensa Moacir Tesch Auersvald, titular de la Confederación de Turismo y Hospitalidad (Contratuh).

La denuncia fue radicada en la justicia del trabajo de Brasilia y es apoyada por una decena de sindicatos, que respaldan un movimiento global iniciado en Estados Unidos y Canadá por el Service Employees International Union (SEIU).

En un acto realizado en Sao Paulo, cuatro centrales sindicales del Brasil, entre ellas la Central Única de Trabajadores (CUT), la más grande del gigante suramericano, y sindicatos del sector gastronómico y hotelero crearon un frente para defender la denuncia.

"McDonalds viola las leyes al implementar la jornada móvil variable, que extiende la jornada laboral a más horas de las permitidas, y a contratar adolescentes en trabajo considerado de alto riesgo y a no pagar las horas extras", detalló Tesch.

El abogado encargado de presentar la acción judicial, Joao Piza, dijo a Efe que se contabilizan unas 400 procesos judiciales sobre los mismos temas en todo Brasil contra la compañía.

"Queremos incorporar (en la denuncia) el concepto de 'dumping social'. Mientras otros restaurantes cumplen la ley, ellos (las filiales de la empresa estadounidense) usan la competencia desleal para ahorrar con costos en su mano de obra", agregó.

El presidente de la Unión General de Trabajadores (UGT), Ricardo Patah, manifestó que la campaña debe "ganar las calles si es necesario" y llegar a "ocupar los restaurantes si también es necesario".

"No puede ser que vengan a Brasil y piensen que es una tierra sin ley", sostuvo el dirigente sindical, quien advirtió que estas supuestas prácticas empresariales "contagian" a sus competidores.

La empresa, en un comunicado a Efe, respondió que "no fue notificada oficialmente sobre la referida acción" y que "refuerza su convicción de cumplir con las normas y la legislación".

En la rueda de prensa participó el asesor especial de la SEIU, Scott Courtney, quien afirmó que "en todo el mundo la compañía llega prometiendo empleos y después ofrece las peores condiciones para sus empleados", siendo el segundo empleador global del sector privado.

En teleconferencia desde Chicago, una empleada de la empresa, identificada como Jessica Davis, destacó que una serie de huelgas realizadas en la compañía "lograron abrir los ojos de muchas personas en Estados Unidos".

Davis indicó que con la llegada a 33 países, la campaña "se convirtió en multinacional".

En Sao Paulo, una exempleada de la empresa en Brasil, Mónica Caroline, relató que entró a la cocina de la empresa a los 14 años y cumplía funciones prohibidas para menores de edad, como estar en contacto con cámaras frigoríficas, freidoras y las planchas donde se cocina la hamburguesa.