Antofagasta. Los trabajadores de la mina chilena Escondida, el mayor yacimiento de cobre del mundo, aguardaban este martes un contacto con la empresa, luego de que en la víspera flexibilizaran sus demandas económicas para tratar de poner fin a una huelga de doce días.

La protesta ha impulsado el precio mundial del cobre, en medio de temores a una falta de suministros, que obligó a la companía a declarar fuerza mayor para sus envíos de concentrado.

Escondida, controlada por BHP Billiton, ya habría dejado de producir unas 36.000 toneladas de cobre por la huelga, lo que equivale a unos US$360 millones.

"Reiteramos nuestra actitud y nuestra voluntad de alcanzar una solución al conflicto. El acercamiento mutuo entre la compañía y el sindicato podría producirse en cualquier instante. Esperamos que así sea", dijo Marcelo Tapia, portavoz del sindicato de trabajadores de la minera.

Los trabajadores anunciaron en la víspera que disminuían el monto exigido de un bono clave en la negociación a unos US$8.800 desde los US$11.000 originales, en lo que consideraron una muestra de flexibilidad para negociar.

La empresa declinó realizar comentarios. Escondida, que produce el 7% del cobre mundial, ha ofrecido recientemente a cada uno de los 2.375 trabajadores en huelga unos US$5.700 por el bono, que no está contemplado en el contrato colectivo. Los dirigentes aseguran que la huelga finalizaría con la solución de ese tema.

Cubrir la demanda económica de los trabajadores costaría unos US$20 millones, menos de un día de producción en el enorme yacimiento. Pero analistas creen que ceder con premura podría sentar precedente para nuevos conflictos.

Mientras tanto, el sindicato prepara con sus abogados lo que han llamado una "coraza judicial", para responder ante posibles intentos de la empresa de despedir trabajadores.

La Dirección Regional del Trabajo consideró la huelga ilegal porque no se produce como parte de un proceso de negociación colectiva, lo que avala la posición de la empresa, que ya ha advertido de posibles despidos.

Pese a que el sábado se produjo un paro de 24 horas en la minera Collahuasi, la tercera mayor de cobre del mundo, los temores de un contagio a otras firmas se disiparon, debido a que los sindicatos de varios yacimientos de Chile han dicho que no tienen planes inmediatos de paralizaciones.