Abuya. El presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, anunció un recorte en el precio de la gasolina a 97 nairas (US$0,60) por litro este lunes, un gesto que llevó a los sindicatos a suspender las protestas masivas que amenazaron con frenar la producción de petróleo del país.

Los residentes de Lagos informaron de la presencia de soldados en las calles en una demostración de la mayor seguridad que el gobierno dispuso para contener las protestas, que dejaron varios muertos y centenares de heridos la semana pasada.

"Están revisando los vehículos. Parece que quieren mantener la ley y el orden ", dijo un residente.

La producción de petróleo en Nigeria, el mayor exportador africano de crudo, no ha sido afectada hasta ahora por el conflicto laboral, que comenzó después de la eliminación de un subsidio a los combustibles el 1 de enero que elevó el precio de la gasolina a 150 nairas (US$0,90) por litro desde 65 nairas (US$0,39).

El mandatario se reunió con dirigentes sindicales la noche de este domingo en busca de un compromiso para poner fin a las huelgas, pero dijo más tarde que las conversaciones "no produjeron ningún resultado tangible" y que seguiría con una política de eliminación de los subsidios, vistos como un derroche de dinero y cuna de la corrupción.

"El gobierno continuará con la liberalización total del sector petrolero de exploración y producción. Sin embargo, dadas las dificultades que sufren los nigerianos, y tras la debida consideración y consultas (...) El gobierno ha aprobado la reducción del precio de la gasolina en el surtidor", declaró Jonathan en cadena nacional.

Los trabajadores suspendieron la huelga durante el fin de semana para dar espacio a las negociaciones y permitir a los manifestantes a descansar.

No hay recorte de suministros de crudo. Los precios globales del petróleo se vieron impulsados en la última semana por los temores a una reducción de los suministros de Nigeria.

Una interrupción de la producción incrementarían los precios aún más, manifestaron operadores y analistas.

Varias personas murieron en los enfrentamientos entre los huelguistas y la policía la semana pasada y 600 fueron tratados por heridas, de acuerdo con la Cruz Roja Internacional.

El gobierno y los sindicatos mantuvieron una primera ronda de conversaciones el 12 de enero y una segunda vuelta dos días más tarde. Ambas partes reconocieron progresos, peron dijeron que necesitaban más deliberaciones.

Los sindicatos señalaron que querían que el gobierno retrotrajera los precios de la gasolina de vuelta a 65 nairas (US$0,39), momento en el que se anularían las huelgas y protestas.

Pero sería un retroceso políticamente perjudicial para el gobierno el recortar el precio de nuevo a 65 nairas (US$0,39) sin ninguna garantía de que los subsidios podrían eliminarse en el futuro.

Los economistas dijeron que el subsidio debía ser eliminado porque era un derroche y una fuente de corrupción. Los manifestantes han respondido a ese argumento pidiendo al gobierno que trabaje más para hacer frente a la corrupción y el derroche antes de la derogación de los beneficios públicos.

Jonathan aprobó este domingo una investigación. La ministra de Petróleo Diezani Alison-Madueke mencionó que le escribió a la Comisión de Delitos Económicos y Financieros para invitar a los reguladores a examinar el procedimiento de subvenciones.

La petrolera estatal NNPC y los reguladores de combustible han sido objeto de críticas por la falta de transparencia y la mala gestión de los informes independientes, entre ellos uno de KPMG. Alison-Madueke se comprometió a revisar estos informes.

Nigeria produce más de 2 millones de barriles de crudo al día, pero décadas de corrupción y mala gestión han obligado a importar casi todas sus necesidades de combustible refinado.

La nación más poblada de África tiene las séptimas mayores reservas mundiales de gas, pero su pobre infraestructura sólo proporciona energía suficiente para abastecer a una ciudad europea de tamaño medio, lo que lleva a que la mayoría de sus 160 millones de habitantes vivan sin electricidad.