Ciudad de Panamá. Transcurridos los primeros seis meses del 2016 las ganancias netas del Centro Bancario Internacional (CBI) se ubicaron en US$$813 millones, un 1,3% más que en igual período del año anterior de acuerdo con las estadísticas de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP).

El CBI está compuesto por 79 entidades de las cuales 2 son estatales, 48 tienen licencia general, lo que le permite hacer negocios dentro y fuera del territorio nacional, y 29 tienen una licencia internacional por lo cual a pesar de tener una sucursal en el país, su negocio lo ejercen fuera de Panamá.

En un análisis de ANPanamá, al revisar la actividad de los 50 bancos, contando los estatales y 48 con licencia general, las ganancias para el primer semestre quedan en US$622 millones, ligeramente por debajo de los US$627 millones que hicieron los banqueros a igual fecha pero un año antes, esto a pesar que la cartera total de este grupo creció un 6,55% o unos US$62.500 millones. En ese período los depósitos también aumentaron 4,24% quedando en US$73.035 millones.

Los bancos obtienen ingresos principalmente de los ingresos por intereses de sus préstamos los cuales generaron US$1.765 millones, también el renglón de otros significó US$914 millones. Los gastos también aumentaron pasaron de US$1.054 millones a US$1.210 millones.

Al final entre ingresos totales y egresos totales, la ecuación da US$820 millones, esto es un 10% más de ganancias, pero al hacer las provisiones por cuentas malas, la ganancia cae a US$622 millones.

De acuerdo con el Superintendente de Bancos de Panamá, Ricardo Fernández, el primer semestre de la banca panameña como centro está creciendo a niveles parecido a la economía y si lo comparamos con otros centros de la región es bastante positivo el desempeño.

Señaló que el tema de la rentabilidad obedece a varios factores costo de fondos, incremento de gastos operativos y que las reservas que los bancos están haciendo son mayores.

El interpreta esto como positivo, porque es “una medida prudencial” hacerlas en forma n oportuna, además de manejar el gasto que el área de cumplimiento se ha incrementado, más ante una expectativa de un incremento de tasas en la banca.

Las provisiones por cuentas malas de la banca panameña pasaron de US$115 millones a US$197 millones.

Según el regulador el incremento de las tasas a nivel local no ha sido significativo y hasta lo considera bajo.

Aseguró que siempre están vigilantes de la calidad de crédito y si este desmejora y en la medida que consideren que sea necesario poner normas que se sean para prevenir alguna situación la estarán realizando. 

En referencia al impacto que pudo generar temas como los mal llamados Panama Papers o el Caso Waked en los resultados bancarios, Fernández sostuvo que por el momento los índices financieros se mantienen saludables e incluso la liquidez está por encima de diciembre de 2015.