El rumbo y desenlace del caso de Kia influirá en la decisión de su empresa matriz, Hyundai, sobre el destino de una nueva planta de la marca Hyundai que previsiblemente se instalará en América del Norte, coincidieron analistas.

Se espera que ambas empresas mantengan su estrategia de ventas crecientes en México, donde se colocaron, juntas, en la octava posición, con 17.153 unidades vendidas en el primer trimestre del 2016, lo que significó un incremento interanual de 58% para Hyundai y la incursión de Kia para los primeros dos meses de un año.

“La instalación de una planta de Hyundai en México es factible, porque las dos marcas coreanas llegaron con una estrategia agresiva”, comentó Armando Soto, presidente de la consultoría Kaso y Asociados.

En el primer trimestre del año en curso, Hyundai vendió en Estados Unidos 135.729 autos y camiones ligeros y Kia colocó 93.930 unidades, con lo que incrementaron su participación de 7.5 a 8% y de 5,3 a 5,5% frente a un año atrás, respectivamente, de acuerdo con datos de Autonews.

De todos los vehículos de este tipo comercializados en el mercado estadounidense en el primer trimestre, 104.226 fueron producidos en Corea del Sur.

Pero la actual administración de Nuevo León, que inició en octubre del 2015, no reconoce la negociación de su antecesora con Kia, argumentando que la ley al fomento a la inversión y al empleo permite al gobierno estatal otorgar incentivos sólo hasta por 5% sobre la inversión, por lo que quiere renegociar aspectos como exenciones al impuesto sobre la nómina.

Guido Vildozo, gerente de IHS Automotive Latinoamérica, comentó que México no sólo debe ser eficiente en lograr anuncios de nuevas inversiones automotrices, sino también en dar un apoyo y seguimiento a la puesta en marcha de las plantas de ensamble.

ProMéxico dijo que si se observa la forma en que se manejó Hyundai en Estados Unidos, donde tiene dos plantas cerca de Alabama, es probable que esa matriz quiera repetir el patrón en México.

La planta de Kia arrancará en las próximas semanas. Está ubicada en Pesquería, Nuevo León, con una capacidad de 300.000 unidades anuales, y recibió incentivos por US$670 millones del gobierno federal y de los gobiernos locales, el equivalente a 27% de su inversión requerida, por US$2.482 millones.

Demanda mantener la certeza jurídica a los negocios de un futuro inmediato

Canacintra pide privilegiar a México como nación tractora de inversiones

Ante la definición al problema que enfrentan la firma coreana Kia y el gobierno de Nuevo León, los industriales de la transformación piden al gobierno federal privilegiar la imagen internacional de México como nación tractora de inversiones, ser institucionales y mantener la certeza jurídica a los negocios de un futuro inmediato.

Enrique Guillén, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) se pronunció porque ambas partes flexibilicen sus demandas y logren un acuerdo que lleve a la sana operación de la planta automotriz, con la apertura en mayo. “Qué mal quedaríamos si no respondemos a los acuerdos federal y estatal, no ayuda mucho a que México sea un país seguro e importante para las inversiones extranjera directa que genera desarrollo económico y empleo”, expresó.

“Cuando se antepone un dialogo, hay un esquema de negociación y entendimiento de las partes, pero lo que debe privilegiarse es la inversión”, acotó.

Debe respetarse el planteamiento de Kia, dijo, pues la inversión en México ha sido la más alta de su historia en otras naciones: “No porque sean de partidos políticos distintos puedan de alguna manera rechazar o negar, o desincorporar acuerdos. Tenemos que ser formales. Una de las grandes oportunidades que vemos es la tracción de inversiones extranjeras y México es un gran destino para estas inversiones, pero tenemos que respetar la formalidad y transparencia”.

Estas decisiones se toman en medio de una gran competencia entre los estados para atraer las inversiones, pero la postura de la industria es que deben ser transparentes y formales los acuerdos, bajo un marco legal.