El aumento de la oferta petrolera fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), y el débil crecimiento de la demanda ejercerá una presión a la baja sobre los precios del petróleo en 2013

Un análisis realizado por el Centro de Estudios Globales de Energía (Cges, por sus siglas en inglés) informa de la situación de los precios del petróleo para 2013.

En el escrito se resalta que la recuperación de los inventarios es ya uno de los factores que está presionando a la baja las cotizaciones, mientras que la zona euro ha vuelto a caer en recesión y las perspectivas de crecimiento en otras áreas geográficas se han deteriorado, lo que debilita las previsiones de crecimiento de la demanda de crudo para el próximo año.

La Cges estima que para 2013 los países productores no Opep bombeen más crudo, liderados por la creciente oferta de América del Norte y la reanudación de la producción en los campos petroleros del sur de Sudán detenida a principios de año.

Es conocido que Estados Unidos ha recobrado su declinante producción petrolera en los últimos dos años, gracias a la introducción de tecnologías de avanzada para la recuperación secundaria, y la explotación de petróleo y gas no convencionales.


Apoyada en esta realidad la Agencia Internacional de Energía (AIE) ha proyectado que el gigante del Norte, superará a los saudíes en 2017 cuando esté produciendo por encima de 12 millones de barriles, lo cual lo colocaría en el mayor productor del planeta.

Analistas del entorno señalan, además, que Iraq ya está incrementando su extracción que gira en torno a tres millones de barriles por día, y ha puesto en marcha un plan para aumentar la producción de crudo a 4,5 millones de barriles diarios en 2013.

El plan establece que a finales de la década los iraquíes estarían bombeando unos 12 millones de barriles diarios, cifra que expertos rebajan a unos 7 millones de barriles por día, para visualizarla más realista.

También están los países emergentes en materia petrolera que prometen inyección de crudo al mercado. En América Latina, Brasil, Argentina y Colombia son los que llevan la batuta tanto en descubrimientos como en proyectos operativos.

Economía débil. El Cges observa que la recuperación de la economía global pareciera que continuará con ritmo lento, con las secuelas de la crisis financiera socavando la confianza y el crecimiento, y una zona euro enfrentada a un futuro muy incierto.

De esta proyección de la economía se desprende que la demanda de crudo seguirá comprometida, y si se quiere en ligero retroceso durante el año próximo, alimentada entre otros factores por la estimada desaceleración de la expansión de China.

Dado el panorama, sus mel Centro de Estudios Globales de Energía comenta que para la próxima reunión de la Opep iembros tendrán que estar atentos en los próximos meses y actuar con rapidez en respuesta a un empeoramiento del mercado, si quieren evitar que los precios del petróleo caigan muy por debajo de su objetivo no oficial de $100 por barril.

Si la Opep mantiene sus actuales niveles de producción (31 millones de barriles por día) a lo largo del próximo año, los inventarios comerciales de petróleo continuará su construcción, alcanzando un valor de 55 días de demanda futura para el final del primer trimestre, poniendo los precios del petróleo bajo una fuerte presión que los haga retroceder.

La Cges señala que la Opep puede mantener los precios del petróleo en los límites que consideren adecuados, a través de una cuidadosa gestión de la oferta dentro de su acuerdo existente.

El análisis del centro de estudios considera que los países miembros de la organización petrolera comenzarán a reducir el bombeo rápidamente una vez que los precios comiencen a ablandarse, a fin de evitar una caída brusca y dolorosa de los ingresos.

Estabilidad. En el mundo petrolero hacer predicciones es de temerarios, y las múltiples visiones siempre están por verse. Sin embargo, los olfatos están siempre en acción.

Para el analista petrolero, Luis Oliveros, el panorama muestra que privará la estabilidad de las cotizaciones del crudo. Estima que el WTI estará entre US$90 y US$100, mientras que el Brent entre $105 y $115.

Sin embargo, observa que la demanda China contrarrestará el bajo consumo de otros países, pese a que las expectativas de crecimiento económico giran en torno a US$7 y US$8.

Estima, además, que de elevarse el suministro de crudo en el planeta, Arabia Saudita saldrá al paso para bajar extracción y frenar un eventual desplome de precios, y así garantizar los desarrollos petroleros futuros, más aún cuando los costos de producción en los miembros de la Opep están incrementándose.

Los elementos que afectan al mercado petrolero son múltiples y todos operan en direcciones propias, por lo que las predicciones son referencias de la radiografía actual del escenario.