La Paz. La sociedad controladora de la mayor industria cementera de Bolivia dijo este lunes que planteará un arbitraje contra su socio, el grupo mexicano Chihuahua, por haber vendido a Gloria de Perú sus acciones en la firma afectada por una nacionalización del 2010.

El traspaso total a Gloria del 47% de acciones que Grupo Cementos Chihuahua (GCC) tenía en la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) fue anunciado este viernes 19 de agosto por el grupo mexicano, casi un año después de que el gobierno de Evo Morales revirtiera a control estatal la participación de Soboce en una fábrica local.

La venta de acciones, en un valor no revelado, se produjo varios meses después de que GCC anunciara su deseo de salir de Bolivia como consecuencia de la nacionalización por la cual Soboce no recibió hasta ahora ninguna compensación.

Cimsa, sociedad poseedora del 53% de Soboce y controlada por el político derechista Samuel Doria Medina, un feroz opositor del indígena Morales, dijo en un comunicado que había hecho una oferta aún vigente por el paquete de GCC, en el marco de un acuerdo de accionistas.

"GCC ha violado el acuerdo de accionistas (...). Cimsa, por tanto, iniciará un proceso arbitral para que el incumplimiento del acuerdo de accionistas y la violación del derecho preferente que tenía Cimsa sean adecuadamente remediados, de modo que sea revertida la venta de acciones indebida que ha realizado GCC", dijo la nota.

Cimsa no precisó en qué instancia planteará el arbitraje, aunque apuntó que su acuerdo con GCC había sido firmado "bajo la ley boliviana".

Morales nacionalizó el 1 de septiembre del 2010 el 33,34% de acciones que Soboce tenía en la fábrica de cemento Fancesa, argumentando que Doria Medina cometió "tráfico de influencias" al adquirirlas vía privatización en 1999.

El paquete fue devuelto a su anterior propietaria, la gobernación del departamento sureño de Chuquisaca, en tanto que los otros dos tercios de Fancesa, en manos de la alcaldía y la universidad estatal de la ciudad de Sucre, no fueron afectados.

Fancesa tiene una participación de casi 30% en el mercado boliviano de cemento, con una producción superior a las 500.000 toneladas.

Soboce, el grupo dominante del sector en Bolivia, tenía además de su participación en Fancesa el control total de otras tres fábricas de cemento, procesadoras de insumos y proveedoras de hormigón.

El peruano Grupo Gloria está presente en Bolivia desde la década de 1990, cuando adquirió en procesos de privatización el control de la mayor parte de las plantas procesadoras de leche del país.

Morales, en el poder desde el 2006, ha devuelto ya al Estado mediante decretos de nacionalización la mayor parte de empresas energéticas, mineras, industriales y de servicios privatizadas por gobiernos neoliberales en las dos décadas anteriores.