Era el regreso después de ocho años al mercado del Grupo Southern Cross, quien ofrecía ingresar al holding empresas Masvida con el 55% de esa propiedad por unos US$90 millones, la esperanza para el grupo de salud cuya situación financiera está en crisis.

El pasado 28 de diciembre, Southern Cross decidió retirar su oferta vinculante por incumplimientos que habría tenido la isapre Masvida con el grupo, referidos a renegociar boletas de garantías y ciertos contratos.

La situación pone en jaque a la compañía, cuyo directorio acordó cerrar el proceso de vinculación de un socio estratégico el mes de febrero, por lo cual los oferentes interesados tienen hasta este mes como plazo máximo para la presentación de propuestas.

El proceso es seguido de cerca por la Superintendencia, quien ya pidió explicaciones a Masvida con un ultimatum de 10 días para responder. De lo contrario, no se descarta la intervención del organismo para proteger a los afiliados, según lo explicó el Superintendente Sebastián Pavlovic.

Se trata de aproximadamente 500 mil afiliados que desde hace meses ya están teniendo inconvenientes en la compra de bonos, los que son rechazados. El Colegio Médico de Chile solicitó a los facultativos de todo el país a que reciban los bonos con la firma de la aseguradora.

El presidente del colegio médico en Concepción, Juan Enríquez, explicó los problemas que incluso los médicos que son afiliados a la isapre deben atravesar.

A través de un comunicado a sus accionistas, Masvida explicó que el holding reconoció que “lamenta que este proceso se haya extendido más allá de lo presupuestado, generando una entendible preocupación en sus médicos socios, colaboradores, prestadores y cotizantes, que esperaban que se hubiese llegado a la incorporación del socio estratégico en un periodo más corto”. Y pidió disculpas por los inconvenientes derivados de esta larga negociación dejando en claro que es usual que se extiendan.