Lima. El gerente de Servicios Técnicos de Southern Perú, Carlos Aranda, consideró que el gobierno del presidente Martín Vizcarra podría otorgarle el permiso de construcción del proyecto Tía María durante el 2018, que tiene una inversión estimada en US$1.400 millones.

Sostuvo que Southern Perú ha conseguido derribar una importante barrera de resistencia social en la región Arequipa, por lo cual el proyecto Tía María viene ganando mayor legitimidad con la población de Islay.

Durante la conferencia “Avances y compromisos del proyecto Tía María”, organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), el ejecutivo indicó que los opositores al proyecto han perdido terreno y se encuentran enfrentados entre sí.

“Hemos sido claros que no vamos a trabajar con dirigentes, ni con representantes, sino directamente con la población en general para que no haya el 'teléfono malogrado'. Queremos ser transparentes”, precisó.

Avances. El especialista indicó que desde el 2016 Southern Perú viene  financiando estudios de preinversión e inversión para la construcción de dos centros hospitalarios de primer nivel: uno ubicado en Mollendo (Alto Inclán) y el otro en el distrito de Cocachacra. En ambos se realizó una inversión de 3,5 millones de soles (US$903.619).

Tía María generará por impuestos y regalías US$70,5 millones en ingresos para Arequipa, y para el gobierno nacional representará US$55.6 millones en Impuesto a la Renta.

También se realizó un estudio similar con un proyecto de saneamiento para dotar de agua potable a toda la provincia de Islay, que fue presentado al Ministerio de Vivienda y Construcción.  En ese estudio se destinó una inversión de 21,5 millones de soles (US$5,55 millones).

En otro momento, Carlos Aranda, informó que Tía María generará por impuestos y regalías 273,4 millones de soles (US$70,5 millones) en ingresos para Arequipa, y para el gobierno nacional representará 215,6 millones de soles (US$55.6 millones) en Impuesto a la Renta.

Añadió que el nuevo Estudio de Impacto Ambiental (EIA) subsanó las observaciones realizadas por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).

“El proyecto minero se ejecutará a 7 kilómetros del Valle del Tambo y no empleará el agua superficial ni subterránea de la zona, pues se usará una planta de agua de desalinización”, aclaró.