La cadena estadounidense Starbucks abrió este viernes 5 de noviembre su primera tienda en El Salvador. La firma estadounidense inicia así su plan de expansión por Centroamérica de la mano con inversionistas locales, una alianza que le permitirá expandir el negocio por una región de seis países y 40 millones de habitantes.

La primera tienda de la cadena está ubicada en Santa Elena, un exclusivo barrio al poniente de la capital salvadoreña, donde en los últimos dos años ha proliferado el negocio de los "coffee shops" de la mano de inversionistas locales y extranjeros quienes han apostado fuerte al rubro. De hecho el primer local de Starbucks competirá directamente con al menos tres establecimientos enfocados en el rubro, entre ellos la marca local The Coffee Cup y la estadounidense McCafé.

La firma originaria de Seattle es cautelosa sobre su plan de expansión en la región y de momento solo han confirmado la apertura de una tienda adicional en El Salvador (el centro comercial La Gran Vía) y otra en Guatemala -que será inaugurada en el primer semestre de 2011-, ambas en asociación con la salvadoreña Corporación Panamericana de Café (CPA), una división de Corporación de Franquicias Americanas (CFA) una empresa local que administra un portafolio de marcas como Pizza Hut y KFC entre otras.

Pablo Arizmendi-Kalb, vicepresidente y gerente general de Starbucks Latinoamérica, dijo que la empresa trabajará en el desarrollo de la marca y que por ahora la estrategia es "taza por taza, tienda por tienda".

En Latinoamérica. La compañía opera actualmente negocios de café en Perú, México, Argentina, Brasil y Chile. También posee un centro de apoyo a los productores de café de Centroamérica en Costa Rica, una región importante para la operación de la cadena que compra arriba del 70% del café en las plantaciones latinoamericanas.

La apertura es un giro para las empresas cafeteras en Centroamérica, una de las regiones donde se producen algunos de los granos más caros del mundo y donde si bien se consume mucho la bebida, no se ha afianzado completamente este tipo de negocios.

“Starbucks ha comprado café en El Salvador desde nuestros comienzos en 1971. Con la apertura de la primera tienda en la región, estamos comprometidos a expandir nuestro rol en la herencia de la cultura del café que se encuentra presente aquí”, dijo Arizmendi-Kalb.

De hecho, en la oferta inicial de la firma se comenzará a vender café de la variedad “pacamara”, el cual se produce en El Salvador (en la finca Montecarlo) y es vendido por la cadena desde 2004 en tiendas en Japón y Reino Unido, y el cual es catalogado por la firma como "uno de los cafés de origen más sofistificados del mundo”. Además la firma promociona otros orígenes como granos de Guatemala, Colombia y Sumatra, entre otros.

La idea de la empresa no solo está en apostar a la rentabilidad del negocio, sino que desde ya involucrarse en actividades sociales, cumpliendo con los estándares de sostenibilidad que aplica la firma estadounidense.