Guayaquil. Un momento de esparcimiento en una cafetería de Lima dio origen a su emprendimiento. Ocurrió cuando le propusieron al ecuatoriano José Córdova endulzar una bebida con stevia, planta de cuya hoja sale un extracto que es utilizado como sustituto del azúcar.

Córdova quedó atraído por el cultivo y cuando regresó de Perú a su país exploró la posibilidad de sembrar la especie. Desde Colombia trajo los primeros 200 plantines (estacas de tallos sacados de la planta adulta) para reproducirlos en una finca de Durán.

La iniciativa, sin embargo, falló cuando las iguanas devoraron las hojas. Sin embargo, Córdova volvió a intentarlo con nuevos ensayos en Puebloviejo, el Valle del Chota y la península de Santa Elena. “Observé que donde mejor se desarrolló fue en la península”, comenta.

Esa zona marcó el punto de partida comercial para Stevia Ecuador, el negocio de Córdova, convertido ahora en uno de los pioneros en la propagación de la planta en Santa Elena, donde se puede cosechar cada dos meses.

De su plantación ‘madre’, que estuvo en La Libertad y desde el 2012 se ubica en El Azúcar, han salido más de 600.000 plantines que se han sembrado no sólo en la vía a la costa, sino que han traspasado la frontera para ir a Perú. Y su próxima incursión será con el té (filtrados) para aprovechar la hoja.

La reproducción de esta especie –cuyas hojas tienen una capacidad edulcorante mayor que la sacarosa (componente principal del azúcar)– es sólo un eslabón del cultivo que se intenta potenciar en Santa Elena. En esa jurisdicción se estima que hay 50 hectáreas sembradas, con fines de propagación o producción para su venta.

Actualmente, la stevia peninsular ya registra exportaciones a Chile y China, que procesan el extracto de la hoja para usarlo como edulcorante de mesa o aditivo para endulzar bebidas, confites y otros.

Mario Chiquito, coordinador de Agrocalidad de Santa Elena, agencia estatal que realiza los controles, refiere que hasta el 16 de enero se realizaron tres embarques a China. En total suman 70.117 kilos, que equivalen a 1.271 pacas. En el 2013 se efectuaron cuatro envíos hacia Chile.

La stevia es un producto que se está apreciando cada vez más y cada kilo puede cotizarse en US$3,50 en el exterior.

En la Península también se hacen intentos para pasar de la materia prima al procesamiento industrial. Triari, una empresa vinculada al agro, junto con capital estatal, está montando una planta cerca a la zona de San Rafael para procesar la hoja y convertirla en cristales que sirven como endulzante.

José Carvajal, vocero de esa firma, refiere que la planta –hoy lista en un 70%– podría producir 700 toneladas al año de cristales de stevia. La industria cuesta $ 7,5 millones.