Hong Kong. Las bolsas de Asia subieron este lunes en medio de crecientes especulaciones acerca de que la Reserva Federal tendrá que comprar bonos para apuntalar la floja economía estadounidense, que mantiene al dólar bajo presión.

Un continuo flujo de datos económicos decepcionantes en Estados Unidos, incluida una gran pérdida de empleos en julio de este año, ha alimentado las expectativas de que la Fed tendrá que actuar para estimular el crecimiento, incluso con las tasas de interés cerca de cero.

La Fed podría dar señales de que actuará pronto tras una reunión de política monetaria programada para el martes.

La perspectiva de que la Fed incremente el volumen de efectivo en el sistema financiero a través de compras de bonos soberanos estadounidenses ha estado golpeando al dólar, pero estímulos económicos potencialmente más fuertes ayudaron el lunes a las acciones en Asia.

"El mercado parece estar anticipando un cambio en la política de la Fed hacia una renovada suavización cuantitativa", dijo Andrew Pease, estratega de inversión para Asia Pacífico de Russell Investments en Sidney.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas subió un 0,6% y tocó su mejor nivel desde el 4 de mayo de este año.

Desde junio, el índice ha avanzado un 12%, superando las subidas del 8% en el índice bursátil mundial y del 5% en el estadounidense S&P 500.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cayó un 0,7%, sin embargo, pues los inversores se focalizaron en el impacto negativo de un yen más fuerte sobre los exportadores.

Las acciones del fabricante de componentes electrónicos Kyocera Corp cayeron un 2 por ciento y tuvieron el peor desempeño del índice.

Dólar. El dólar se apreció un 0,1%, a 85,50 yenes, pero aún sigue cerca del mínimo de 15 años a 84,81 yenes, nivel por debajo del cual los operadores están preocupados por la posible intervención del Gobierno para debilitar a la moneda japonesa.

El yen ganó alrededor de un 5% contra el dólar en el segundo trimestre.

Hasta ahora acumula una apreciación del 3% en el trimestre actual, con una tendencia alcista que ha sido dañina para los exportadores pero una bendición para los importadores y que no muestra señales de terminar.

"Tras los pobres datos de empleo, el foco está puesto ahora en conocer si la Fed relajará más su política monetaria. El yen ya ha subido a alrededor de 85 yenes por expectativas de que la Fed podría hacer eso", dijo Mitsuo Shimizu, vice gerente general de Cosmo Securities.

Sin embargo, los inversores a corto plazo deberían tener cuidado. Han acumulado una gran apuesta contra la moneda estadounidense, y usualmente una posición tan grande es vulnerable a un cambio de tendencia.

Los precios de las materias primas recibieron un impulso gracias a la continua debilidad del dólar. El petróleo estadounidense para entrega en septiembre subía más de un 0,5%, a US$81,16 por barril y acumula una subida del 12% desde junio.

Sin embargo, los precios del trigo estadounidense cayeron un 4,6 por ciento, extendiendo el descenso del 7% del viernes.

Los futuros del trigo subieron la semana pasada a un máximo de 2 años en Chicago luego de que Rusia prohibió las exportaciones de granos, pero la toma de beneficios ha enfriado los precios.