El presidente de YPFB, Carlos Villegas, afirmó que Bolivia paga US$380 millones al año para subvencionar la venta al mercado interno de diesel y GLP. Además, admitió que el gobierno no pudo detener el contrabando de los carburantes, por lo cual la subvención beneficia también a otros países. 

Villegas, presidente ejecutivo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), realizó las declaraciones en la presentación del informe oral sobre el abastecimiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y proyectos energéticos en el país, efectuada ante la Comisión de Economía Plural, Producción e Industria de la Cámara de Diputados.

El subsidio para el diesel es de cerca a US$300 millones, para el Gas Licuado de Petróleo alcanza a aproximadamente US$80 millones. Eso quiere decir que el país, el Tesoro General de la Nación, (en sí) todos los bolivianos pagamos un subsidio de aproximadamente US$380 millones al año”, manifestó.

La política de subvención a los carburantes comenzó en la gestión del entonces presidente Hugo Banzer Suárez (1997-2001). El país importa diesel de Argentina y Venezuela a precio internacional, pero éste se mantiene congelado en el mercado interno y la diferencia debe ser erogada por el Tesoro General de la Nación (TGN). El GLP, por su parte, es importado de Perú y Argentina bajo las mismas condiciones.

Costo. Datos del ministerio de Economía y Finanzas Públicas muestran que la política de subvención del diesel —cuyo consumo interno es alentado por los precios subsidiados, aunque buena parte es derivada al contrabando— tiene un alto costo para el erario público. Por la subvención al diesel de importación y al GLP, el Estado erogó en el período 200-2004 US$195,6 millones. La subvención para el 2005 se calculó en US$72 millones y actualmente está en US$380 millones, es decir, que en seis años el monto de la subvención se incrementó en 427,7%.

Ilegalidad. “El subsidio no solamente beneficia a los bolivianos. Cuando hay flujo de contrabando beneficia también a los países limítrofes”, manifestó el titular de YPFB. Para contrarrestar esta situación, el gobierno, a través de una comisión interinstitucional, “implementó una agresiva política de lucha contra el contrabando que ha tenido resultados, pero que no ha logrado reducir el mismo a cero”, admitió Villegas.

Para combatir estructuralmente este delito, el ministerio de Hidrocarburos priorizará en su Plan Operativo Anual del 2011 la instalación de gas domiciliario para el abastecimiento energético de “todas las ciudades y comunidades fronterizas”, de tal forma que se detenga el envío de GLP, aseguró el titular del ramo, Luis Vincenti.

El promedio de volúmenes importados de GLP durante el primer semestre del 2010 ascendió a 63,59 toneladas métricas/día (TM/día). El 2009, el promedio de volúmenes importados por YPFB era de apenas 5,55 TM/día, según información de la estatal petrolera.