Ciudad de México. La Suprema Corte de Justicia de México validó el lunes en una decisión unánime el cierre de la empresa estatal de distribución eléctrica Luz y Fuerza del Centro (LFC), decretado el año pasado.

El fallo judicial pone fin a las expectativas sindicales de obligar al gobierno a reactivar la compañía.

El tribunal resolvió que el cierre de LFC por parte del presidente Felipe Calderón estaba dentro de sus facultades como mandatario de la nación, dado que el funcionamiento de la empresa ya no era útil para la economía nacional o de interés público.

Al cerrar la firma en octubre, Calderón mencionó pérdidas económicas y despilfarro. LFC distribuía electricidad en Ciudad de México y los estados aledaños.

Los clientes de la empresa fueron absorbidos por la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El sindicato que representa a trabajadores de LFC negó que la firma fuera ineficiente y ha protestado en contra de la decisión.

El tribunal informó que su fallo no consideró los derechos que pueda tener el sindicato bajo su contrato colectivo con el gobierno y señaló que dicha materia debe ser resuelta por un panel laboral federal.