Arequipa. El Gobierno peruano y campesinos acordaron el martes elaborar en 90 días un estudio de impacto ambiental de un proyecto clave de la minera Southern Copper, período en el cual se suspenderán las operaciones en torno al plan de la compañía en la región de Arequipa.

El acuerdo se concretó luego de conversaciones entre el primer ministro, Javier Velásquez, y representantes de la provincia de Islay, de Arequipa, que se oponen a la ejecución del proyecto Tía María de Southern Copper.

"Hemos llegado a un punto medio para resolver el problema", dijo a Reuters el presidente de la región de Arequipa, Juan Manuel Guillén, al final de las conversaciones.

Miles de campesinos de Islay bloquearon durante seis días una importante carretera en el sur del Perú, en la región de Arequipa, en rechazo al proyecto de Southern Copper, controlada por el Grupo México.

Los pobladores de las comunidades adyacentes han protestado porque temen que la utilización de las aguas de dos ríos de la zona los deje sin el recurso para sus cultivos.

La empresa ha afirmado que utilizaría aguas subterráneas de la región sin afectar los cultivos y que construiría una represa, sin descartar la posibilidad de desalinizar el agua del mar. El Gobierno ha garantizado que no se usarán las aguas de las comunidades ni se contaminará la zona.

Compromisos. El acuerdo incluye el compromiso del Gobierno de construir la represa de agua en Islay con recursos del ministerio de Agricultura y el gobierno regional, dijo Guillén.

Asimismo, se creará "una mesa técnica", conformada por representantes de Islay y de Southern Copper, la misma que elaborará un estudio de impacto ambiental sobre el proyecto minero Tía María en un plazo de 90 días.

Durante ese periodo se suspenderá toda actividad relacionada al proyecto Tía María, dijo Guillén.

Representantes de Southern Copper no estuvieron disponibles de inmediato para comentar el acuerdo.

El proyecto Tía María, actualmente el más importante de Southern Copper en Perú y que contempla una inversión de US$934 millones, elevaría la producción de la firma en 120.000 toneladas anuales a partir de fines de 2011.

La actual protesta obligó a Southern a suspender una planeada audiencia pública programada para el 19 de abril y en la que iba a presentar su plan ambiental a las comunidades.

El bloqueo de la carretera de la región Arequipa perjudicó el transporte de personas y mercancías y el Gobierno lanzó en la víspera un ultimátum a los campesinos para que despejen la vía, lo que elevó la tensión en la zona.

Al menos 1.000 policías antimotines habían llegado a una zona cerca de Islay a la espera de instrucciones para desalojar la carretera, según fuentes policiales.

A inicios de abril, seis personas murieron en otra protesta del sector minero en Arequipa, tras duros enfrentamientos con la policía, en momentos que el país se alista para la campaña de las elecciones presidenciales de 2011.

Southern Copper opera las minas de Toquepala y Cuajone y la refinería de Ilo en Perú, mientras que en México controla los yacimientos La Caridad y Cananea, este último cerrado desde hace más de dos años por una huelga de trabajadores.

Perú es el segundo mayor productor mundial de cobre.