Cuando escuchamos hablas de 'Bahamas' a más de uno nos vendrán a la mente las imágenes de playas paradisíacas con arena blanquecina y un prístino mar con tonos turquesa. Sin embargo, para muchos representa ahora una imagen novedosa del turismo sustentable.

En la isla Nueva Providencia la ciudad de Nassau, y capital de Bahamas, no ha cesado de crecer desde 1950 cuando se levantaron las primeras construcciones de los complejos turísticos que de manera inmediata dieron vida a uno de los destinos más añorados por los viajeros amantes del sol y del mar.

El desarrollo residencial y hotelero ha colocado a Nassau frente al reto de abastecer de agua dulce a los miles de turistas que llegan al año, y responder de manera eficiente a la poca disponibilidad de agua que tiene la isla.

Y hay ya una muestra de cómo resolver ese reto: el hotel Sandals Royal Bahamas Resort, uno de los complejos turísticos más demandados y completos de la zona, encontró una solución a la demanda de agua potable utilizando la tecnología de ósmosis inversa para convertir agua salada en agua apta para el consumo.

De la mano de GE Water & Process Technolgies, la nueva planta de tratamiento de agua del hotel está basada en un proceso de desalinización del agua del mar, con el factor añadido de que lo hace con un consumo óptimo de energía y un sistema de monitoreo remoto capaz de prevenir inconvenientes en tiempo real.

"El sistema consta de filtración en múltiples etapas: primero, una serie de filtros de arena eliminan todas las partículas de hasta 20 micras; una segunda serie de filtros remueve las partículas de hasta 5 micras; después, el líquido es presurizado y enviado a un sistema de membranas en el que se reduce la salinidad de 36 mil a menos de 500 partículas por millón del total de sólido disueltos. El agua purificada es distribuida en los tanques de almacenamiento del hotel", comenta Carmen Estrada, encargada de ventas de Sandals Royal Bahamas Resort.

La planta de ósmosis inversa de GE es alimentada por dos pozos de agua de mar y el diseño instalado produce cerca de 150.000 galones de agua por día para abastecer el funcionamiento de las instalaciones del hotel.

Esta tecnología ha generado una independencia en la disponibilidad de agua pues el hotel ya no depende del agua potable de la isla y con el proceso de desalinización ofrece la calidad suficiente para su consumo.

"Sandals Resort tenía problemas con el abastecimiento de agua. Anteriormente tuvieron tres sistemas de desalinización donde sólo uno de ellos funcionaba de vez en cuando, lo que implicaba comprar agua de la ciudad a un costo mayor y posterior tratamiento", afirma Estrada.

Los beneficios en relación al ahorro de costos y energía que ha logrado el hotel para hacer un tratamiento más eficiente del agua ya empieza a ser un caso de éxito y ejemplo en la isla para que otros hoteles puedan sumarse a la adquisición de tecnología y poner en práctica lo que significa realmente el turismo sustentable.