Madrid. La empresa Telefónica intentará convencer esta semana a los inversores de mayor peso para que acepten su oferta por la participación de Portugal Telecom en Vivo Participacoes, lo que intensifica la batalla por el control del operador de telefonía móvil brasileño.

Telefónica empezará este miércoles una ronda para convencer a los principales accionistas de PT -como los estadounidenses Brandes Funds y Blackrock Inc. - para que apoyen su oferta de 5.700 millones de euros (unos US$8.200 millones) por el control de Vivo, informaron fuentes cercanas a la situación.

La operación es clave para las ambiciones del gigante de las telecomunicaciones español de aumentar su tamaño y obtener sinergias en el segmento de las comunicaciones brasileñas.

Portugal Telecom hasta ahora ha rechazado la oferta y el primer ministro portugués Jose Socrates calificó la compañía como activo estratégico y a Brasil de mercado clave.

Para presionar a los accionistas de Portugal Telecom, Telefónica ha contratado al banco de inversión suizo UBS AG (UBS) y también cuenta con la ayuda de su asesor Credit Suisse Group (CS), informaron fuentes cercanas a la situación.

Los asesores se centrarán en concreto en los accionistas estadounidenses, como Brandes y BlackRock, según las fuentes.

Brandes, con sede en San Diego, que posee algo más del 9% del capital de Portugal Telecom, podría jugar un papel fundamental. No fue posible contactar con Brandes para comentar sobre la cuestión.

Blackrock, con una participación del 2,3%, tampoco pudo hacer comentarios.

"Telefónica está intentando decir a los accionistas de PT que si no están convencidos con el modelo de crecimiento de PT para Vivo, hay una posibilidad de cristalizar el valor", dijo una fuente cercana a la operación.

Telefónica, que además controla un 10% de Portugal Telcom, podría convocar una junta de accionistas extraordinaria, pero estas fuentes señalan que su estrategia preferida es convencer a oro accionista para que lo haga La oferta de Telefónica de este mes ha causado un daño irrevocable a una relación de por sí frágil entre ambas empresas, dice una fuente, lo que significaría que no hay marcha atrás para ninguna de las dos.

"La oferta de Telefónica por Vivo ha estropeado su relación, algo tendrá que cambiar porque no ahora no pueden volver al status quo". Otra fuente indicó que la batalla ahora podría convertirse en "algo interminable y feo".

Activo clave. Para ambas compañías, Vivo es un activo clave. Vivo supuso cerca de la mitad de los ingresos de Portugal Telecom en el primer trimestre en la única área que ha tenido crecimiento en el periodo.

La empresa portuguesa ha dicho que Vivo es una parte estratégica de su negocio y que abandonar Brasil amenazaría sus perspectivas de crecimiento a largo plazo.

Telefónica, por su parte, quiere unir Vivo con su operador de telefonía fija Telecomunicacoes de Sao Paulo (Telesp), para incrementar su presencia en Brasil y lograr sinergias por valor de 2.800 millones de euros (unos US$4.000 millones).

La semana pasada, Portugal Telecom comenzó una gira en California y la costa este de Estados Unidos, en un intento por tranquilizar a los inversores sobre su propia estrategia en Brasil.

Para ayudar a defenderse de la oferta no solicitada, Portugal Telecom ha contratado a Bank of America-Merrill Lynch (BAC), informaron otras fuentes próximas a la operación. PT no quiso hacer comentarios.

Telefónica perdió en noviembre una guerra de ofertas con la francesa Vivendi por el proovedor de telecomunicaciones brasileño GVT, lo que alentó su última oferta por Vivo.

Vivo tiene la mayor cuota del mercado de telefonía móvil en Brasil, pero sus rivales le siguen de cerca; Claro -filial de América Móvil, del magnate Carlos Slim- Oi, propiedad de la compañía holding Telemar Norte Leste, y TIM Participacoes (TSU), de Telecom Italia SpA, están empezando a ofrecer servicios combinados de telefonía fija, Internet, televisión y telefonía móvil para aumentar su cuota de mercado.