Venezuela condenó el retiro de la visa de su embajador en Washington, aseguró que se trataba de una medida "imperial" de parte del gobierno del presidente estadounidense Barack Obama, y demandó que se revierta inmediatamente.

En el pasado, el presidente venezolano Hugo Chávez ha amenazado con cortar el suministro de petróleo a Estados Unidos durante otros desacuerdos diplomáticos. Pero pese a su encendida retórica, nunca ha tomado esa medida.

La última disputa difícilmente impactaría en las exportaciones de petróleo a Estados Unidos, que son importantes para ambas economías, según creen analistas y diplomáticos. Pero la tensión en los vínculos energéticos entre las naciones ha crecido en años recientes.

Caída de exportaciones. Estados Unidos es el principal cliente de la nación latinoamericana miembro de la OPEP, y Venezuela actualmente es el quinto mayor proveedor a Estados Unidos después de Canadá, Arabia Saudita, México y Nigeria.

El volumen del crudo venezolano enviado a Estados Unidos ha caído un 48% a 930.000 barriles por día (bpd) en octubre desde un techo de 1,78 millones de dbp en 1997, según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos.

El declive en parte se debe al incremento de las ventas de Caracas a clientes como Cuba, China e Irán, además del estancamiento de la producción de la petrolera estatal venezolana Pdvsa.

La administración de Obama, por su parte, quiere desarrollar una política energética que reduzca la dependencia del petróleo extranjero.

Amenzas al suministro. La primera vez que Chávez advirtió que podría cerrar el abastecimiento de petróleo venezolano a Estados Unidos fue en febrero del 2004, si Washington trataba de invadir el país andino o imponer un bloqueo comercial contra la nación.

Esto, después de acusar al gobierno del ex presidente George W. Bush de apoyar un breve intento de golpe de Estado contra él en el 2002.

El mes siguiente, Chávez minimizó su amenaza y dijo que él no tenía ninguna intención de dañar las relaciones con Washington.

A inicios del 2006, Chávez advirtió que él podría cerrar las refinerías de su gobierno en Estados Unidos y vender crudo a otras naciones si Washington decidía recortar los vínculos tras una serie de expulsiones diplomáticas cruzadas de parte de ambos países.

En el 2008, el presidente venezolano volvió a amenazar con dejar de enviar petróleo a Estados Unidos a menos que el país frenara una "guerra económica", luego de una demanda de Exxon Mobil Corp que apuntaba a congelar activos de Pdvsa en una disputa por una nacionalización.

Ese mismo año, también amenazó con dejar de vender crudo a países europeos si aplicaban una nueva disposición sobre inmigrantes ilegales que había sido criticada por grupos de derechos humanos.

En julio del 2010, Chávez volvió a amenazar con cortar el suministro de petróleo a Estados Unidos en caso de cualquier ataque militar por parte de Colombia, mientras crecía una disputa por cargos de que Venezuela albergaba a guerrilleros izquierdistas colombianos.