Un preocupante panorama en la actividad petrolera de Colombia, acosada por el terrorismo y la demora en la entrega de licencias ambientales, advirtió el gremio que reúne a las multinacionales con presencia exploratoria en el país.

Entre enero y febrero de este año también se han presentado 56 bloqueos en las zonas petroleras del departamento de Casanare.

El presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), Alejandro Martínez, consideró que en las zonas productoras se han exacerbado los ánimos por la percepción que, con base en la reforma a la Constitución, se disminuyen los ingresos de las regalías, y la opinión pública en las regiones productoras sienten que les han quitado esas regalías con que contaban antes.

Además dijo que en algunas regiones petroleras se han incrementado las acciones terroristas contra la infraestructura petrolera.

En tanto, reseñó que en el Catatumbo, Caquetá, Putumayo y Arauca se han incrementado las amenazas extorsivas y “se han presentado casos de secuestro”.

El dirigente gremial manifestó que “estamos seguros de que la fuerza pública con los cambios en los modelos de seguridad que están planteando, pues van a tener éxito y va a logar continuar con la tendencia de mejorar la seguridad del país”.

El presidente del gremio consideró que las acciones terroristas “han impactado fuerte en los niveles de producción”. Para Martínez es innegable que en el último mes se disminuyó la producción petrolera “básicamente por ataques terroristas al oleoducto Caño Limón Coveñas”.

Entre enero y febrero, la producción nacional de petróleo descendió en 45.000 barriles, resaltó el presidente de la ACP. “La mayor parte de esa disminución se debe a los ataques al oleoducto Caño Limón Coveñas”, dijo.

Adicional a los ataques terroristas, el dirigente gremial admitió que no se ha podido incrementar la producción en más de 100.000 barriles “porque hay licencias ambientales demoradas que han debido ser otorgadas el año pasado para que en los campos viejos se pueda aumentar la producción”.