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Tesla con todo en Manhattan: ya hay más estaciones de carga eléctrica que gasolineras
Lunes, Marzo 28, 2016 - 13:19

El fabricante de coches ha logrado este avance asociándose con restaurantes y hoteles para establecer puntos de carga en sus aparcamientos.

En el corazón de Nueva York las estaciones de carga eléctrica de Tesla ganan en una proporción asombrosa a las gasolineras. Manhattan tiene 40 de las segundas por 105 sitios habilitados para cargar un vehículo eléctrico. El fabricante de coches ha logrado este avance asociándose con restaurantes y hoteles para establecer puntos de carga en sus aparcamientos. Estos acuerdos han llevado a que haya más posibilidades de repostar con un coche eléctrico en la Gran Manzana que de echarle gasolina.

El siguiente paso para Tesla es la asociación con parkings públicos, que le permitirá establecer sus puntos de carga en otros lugares de parada obligada. La estrategia del fabricante es audaz, en tanto la compañía se ha asociado con negocios locales donde los coches permanecen aparcados por un cierto periodo de tiempo. De manera que los clientes de estos negocios (restaurantes, hoteles o parkings públicos) tienen otras actividades que hacer mientras su coche se carga.

Es un concepto distinto al que las estaciones de carga ofrecen ahora. Reponer la batería de un coche para que dé para unas decenas o cientos de kilómetros –pese a la carga rápida– lleva como mínimo 20 minutos o incluso hasta horas. Por el momento cuando alguien está cargando su coche aprovecha este lapso para hacer otras cosas, ya sea algún recado, gestionar el correo desde el ordenador o el móvil o hacer llamadas. Sin embargo, los puntos de carga de Tesla en Manhattan le dan la vuelta a las cosas: ya que el usuario tiene que ir a un restaurante a comer o dejar aparcado su coche, este tiempo se puede usar para cargar el vehículo.

Estas estaciones de carga de Tesla son de nivel 2, lo que quiere decir que tardan en torno a una hora en cargar la batería de un Model S para unos 100 Km, mientras que para rellenar la capacidad entera se pueden emplear unas cuatro horas.

Una amplia y distribuida red de estaciones de carga eléctrica es uno de los factores decisivos para la adopción del coche eléctrico. Tesla es uno de los fabricantes que más pronto y con más empuje ha apostado por crear su propia red cómo requisito indispensable para incrementar las ventas de sus vehículos.

Este esfuerzo no solo trae un beneficio particular a la empresa que lo realiza, en este caso Tesla, sino que es un avance para toda la industria de la conducción eléctrica. Por no hablar de que llegado el momento Tesla podría licenciar su capacidad de suministro a otros fabricantes, convirtiéndose así en un actor clave, no ya para el llamado mercado del ecolujo sino para el despegue del sector entero de la movilidad eléctrica.

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