California. Tesla inició la reparación de 123.000 vehículos sedán de su Model S en todo el mundo, los cuales presentaron un problema en el sistema de dirección.

En un correo electrónico dirigido este jueves a sus clientes, Tesla informó que había "observado una corrosión excesiva en los pernos de la dirección", pero que el problema era más frecuente en los climas más fríos, donde se usa sal en los caminos para derretir el hielo.

"Si los pernos fallan, el conductor todavía puede conducir el automóvil, pero se requiere una mayor fuerza debido a la pérdida o reducción de la asistencia eléctrica", explicó la empresa automotriz.

"Esto principalmente hace que el automóvil sea más difícil de conducir a bajas velocidades y para estacionarse en paralelo, pero no afecta materialmente el control a alta velocidad, donde sólo se necesita una pequeña fuerza en el volante", añadió.

Tesla aclaró a sus clientes que no necesitan dejar de conducir sus autos si no han tenido ningún problema y manifestó que la reparación de las unidades constituye una acción proactiva y que ninguno de los otros vehículos de la empresa ha resultado afectado.

El fabricante de automóviles, con sede en Palo Alto, California, precisó que el problema se presenta en unos 123.000 vehículos modelo S construidos antes de abril de 2016. La compañía aseguró que ninguna persona ha resultado lesionada a causa del problema.

La empresa ya había registrado antes algunos problemas en sus autos. En 2015, 90.000 automóviles de la empresa se vieron afectados por fallas en un cinturón de seguridad, mientras que el año pasado convocó a los propietarios de 53.000 Model S y Model X a reparar una falla en el sistema de frenado.

El anuncio de la reparación del sistema de dirección de sus autos se produce en momentos en que Tesla se prepara para presentar un reporte sobre sus entregas trimestrales, cifras de las que muchos inversionistas están pendientes.