El Banco del Sur comenzará a operar formalmente en julio, luego de que se reúnan en Caracas los ministros de Economía de los países que integran el acuerdo para formalizar su constitución, informó el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino.

“Estamos acordando la agenda de todos los ministros, para que puedan reunirse a mediados de julio en Caracas, dónde estará la sede del Banco”, dijo Cosentino en declaraciones a la prensa en el Palacio de Hacienda.

En esa reunión se hará la inscripción formal del Banco “y a partir de allí comenzará a trabajar, primero dándose una organización, y luego, evaluando proyectos”.

Funcionarios de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Ecuador y Venezuela se reunieron ayer y hoy en el Palacio de Hacienda para delinear los aspectos estatutarios de este banco, que busca “trabajar de manera complementaria” con otras entidades crediticias como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de fomento.

El Banco del Sur se establecerá con un capital social de US$7.000 millones, destinados a financiar programas de desarrollo de infraestructura.

“Este proyecto aspira a consolidarse como el brazo financiero de la UNASUR, y hacerlo extensivo a otros países de la región”, destacó Cosentino.

“Existe un espacio para que este banco tenga una agenda muy precisa para el financiamiento de desarrollo”, aseguró el funcionario.

El Acta Fundacional fue suscripta el 9 de diciembre de 2007, en Argentina, por iniciativa de Néstor Kirchner y Hugo Chávez, y posteriormente adoptaron el Convenio Constitutivo del Banco del Sur el 26 de septiembre de 2009, en la Isla de Margarita, en el contexto de la II Cumbre América del Sur-Africa.

En un comienzo, está previsto que Argentina y Venezuela asignarán US$2.000 millones cada uno; Uruguay aportará US$400 millones y Bolivia US$100 millones de la misma moneda.