La Paz. La inseguridad jurídica que genera la reversión de tierras representa una amenaza para la producción de alimentos y es el principal obstáculo para que las entidades del sistema financiero viabilicen el crédito al sector agrícola.

El Informe de Gestión 2010 de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) señala que el sistema bancario realiza “esfuerzos muy grandes” para incentivar la demanda de créditos, principalmente en el sector productivo.

Sin embargo, un mayor desarrollo del mismo depende de la evolución de las expectativas de los inversores.

“Cada cierto tiempo —ya sea por iniciativa del Estado, o por requerimiento o denuncia de algún sector— se hace una inspección a las tierras de los agricultores. Y si se considera que éstas no cumplen una función económica-social, pueden ser sujetas a reversión”, dijo a La Razón el presidente de Asoban, Kurt Koenigsfest.

El 11 de agosto, el ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Demetrio Pérez, denunció el avasallamiento de 15.000 hectáreas (ha) de tierras productivas en el departamento de Santa Cruz, por parte de municipios presumiblemente afines al MAS.

Este medio intentó comunicarse con el viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Víctor Hugo Vásquez, pero el contacto por celular fue imposible.

Tarea. Según el informe de Asoban, la emisión de las disposiciones legales que rigen a la actividad pública y privada en el marco de la actual Constitución, así como los incentivos que el Estado establezca para el sector productivo, juegan un papel “decisivo” en la evolución de las inversiones y, por ende, en la cartera de créditos.

“En este momento, los agricultores del país tienen miedo de extender las propiedades agrícolas que desarrollan, porque éstas pueden ser sujetas a expropiación y piden garantías para que esto no suceda. Entonces, la función económica-social es hoy una de las limitantes para extender la producción”, sostuvo Koenigsfest.

El sector agrícola, dijo, es complejo y su desarrollo depende de factores externos. No obstante, se espera que los efectos climáticos negativos en la producción de alimentos sean mitigados con la próxima implementación del Seguro Agrícola Pachamama.

Otra traba se presenta también en el hecho de que la estructura de la cartera del sistema financiero debe estar en relación con el de los depósitos. “Si nosotros recibimos depósitos de corto plazo (100 ó 150 días), difícilmente podemos prestarlos (en créditos) por cuatro o cinco años, como pueden llegar a demandar los ciclos de la agricultura”, sostuvo Koenigsfest.

La creación de un fondo, agregó, permitiría también al sector productivo contar con recursos que les permitan cubrir sus pérdidas ante desastres naturales.

BM apoyará 2 proyectos productivos. Gobierno y Banco Mundial (BM) suscribirán hoy un acuerdo para financiar con US$70 millones dos programas de apoyo a la producción de alimentos.

El primer crédito (US$40 millones) beneficiará a los productores agrícolas de los municipios más pobres del país con infraestructura y servicios a través del Proyecto de Inversión Comunitaria en Áreas Rurales (PICAR).

El segundo crédito (US$39 millones) apoyará a tres entidades estatales para fortalecer la producción, la seguridad alimentaria e incrementar los ingresos de las personas que viven de la agricultura y silvicultura.

La certera productiva de la banca es de 36%. De enero a julio de la presente gestión, el 36% de la cartera crediticia de las entidades bancarias (US$1.500 millones) fue otorgado a proyectos productivos, informa la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban).

El titular de la institución, Kurt Koenigsfest, dijo a La Razón que el crédito productivo que otorga la banca mantiene buenos niveles en los últimos años.

“El 36% de la cartera de los bancos del sistema financiero está en el sector productivo, el monto otorgado a ese sector no es poco”, expresó el ejecutivo.

Los créditos del sector fueron entregados a proyectos desarrollados en el sector agropecuario, minería, construcción, manufactura, generación eléctrica, servicios, entre otros.

“Con excepción de algunos años, cuando hubo mayor participación del sector agricultor, el crédito productivo casi siempre se ha mantenido en niveles similares”.

El 10 de mayo reciente, el ministro de Economía, Luis Arce, anunció que la nueva Ley de Bancos y Entidades Financieras diferenciará las tasas de interés para préstamos al sector productivo respecto del otorgado a otras actividades.

“Tiene que premiarse el crédito productivo y de vivienda; por lo tanto, tiene que haber diferencias de tratamiento en estos créditos”, dijo el ministro.