Por Hebe Schmidt, desde Madrid. Por si quedaba alguna duda aún, ni la política aperturista de Argentina por dar impulso a las negociaciones comerciales ni la reciente visita de Estado del presidente Mauricio Macri a España, que generó una estela de expectativas positivas entre los empresarios españoles, seducen a Repsol para barajar la posibilidad de pensar en invertir nuevamente en el país.

"Argentina es un capítulo cerrado", dijo tajante a América Economía en Madrid, Tomás García Blanco, actual director ejecutivo regional de Europa, África y Brasil de Repsol.

García Blanco es nada menos que el técnico responsable del descubrimiento del mega yacimiento de Vaca Muerta. El ingeniero asturiano, de dilatada experiencia en el campo de la exploración y producción de petróleo, vivió durante nueve años en la provincia de Neuquén, y durante el período comprendido entre 2010 y 2015 fue presidente de Upstream de YPF.

  En relación a si existe alguna posibilidad de que Repsol vuelva a invertir en Argentina, García Blanco afirmó que "no está en nuestros planes volver" y que "nosotros ya pasamos página y le deseamos lo mejor a la Argentina, sobre todo a su gente, dado que tenemos muy buenas relaciones con muchos compañeros argentinos tremendamente valiosos, pero nuestra posición argentina fue desecha y ya no está en nuestros planes volver a Argentina", agregó el ejecutivo de la petrolera ibérica que no suele hablar con la prensa.

Consultado sobre el relanzamiento de Vaca Muerta por parte del presidente Macri, tras el acuerdo suscripto con los sindicatos petroleros en Neuquén, en el que el gobierno garantiza una subvención hasta 2020, y logra que las centrales acepten cambiar condiciones de trabajo para atraer US$15.000 millones anuales de inversiones para explotar la reserva, García Blanco volvió a reiterar que "no le puedo decir nada sobre ello, porque la verdad no estoy siguiendo lo que pasa en Argentina; para nosotros Argentina es página pasada" y, además que "Argentina ya es un capítulo cerrado para nosotros".

La aclaración de García Blanco se conecta con lo que ocurrió durante la visita de Estado del presidente Macri a España, una agenda de reuniones bilaterales que no dejó, al menos, constancia de ninguna entrevista con la empresa Repsol, más allá de la presencia de alguno de sus ejecutivos en alguna actividad o cena de carácter más social.

Respecto de los cambios que se están dando en el mercado petrolero internacional, con el incremento de los equipos de perforación en todo el mundo y en especial de las plataformas de shale oil de Estados Unidos y Canadá, que podrían afectar la cotización del petróleo este año e imponerle un techo, García Blanco dijo a AméricaEconomía que "¿quién lo sabe? El petróleo tiene un precio muy volátil, pero a futuro es tremendamente difícil y yo te diría que cualquier cosa que te pueda decir es sólo una elucubración”.

De estatal a privada

"Yo creo que toda la industria va a tener que crecer en precio en los próximos años por un balance entre oferta y demanda, pero a dónde va a ir eso y cómo las condiciones de contorno van a influir, es impredecible", continuó el ejecutivo de Repsol.

El ejecutivo hizo estas declaraciones en diálogo con AméricaEconomía tras participar en el "X Seminario Internacional Unión Europea-América Latina", en la sede de la representación de la Unión Europea en Madrid.

Momentos antes, y como parte de su ponencia en un panel en el que lo acompañaron empresarios y autoridades europeas, el ejecutivo hizo un paneo sobre "cómo Repsol, una empresa del Estado español se convirtió en una empresa privada” y cómo Argentina a la cabeza, junto a Venezuela, les sirvió de trampolín para internacionalizarse hacia el resto del mundo: "no podemos hablar de Repsol sin hablar de Latinoamérica" resaltó, y en ese marco recordó su paso por Argentina: "a partir del año 1996 nos situamos en Argentina, y en el 98 en Venezuela. En el 99 realizamos nuestra gran expansión en Latinoamérica con nuestra entrada en YPF; desde ese momento tenemos una siguiente década de expansión internacional", recordó el ejecutivo.

"En el año 2002 consolidamos nuestra posición en Argentina, pero también tenemos avatares en ese proceso", a la vez que también mencionó las dos nacionalizaciones que la empresa afrontó en Bolivia. "También tuvimos que flexibilizar nuestra posición en países como Bolivia, donde enfrentamos dos nacionalizaciones consecutivas, en el año 2006 y 2007", dijo.

"Y, finalmente, tenemos un proceso que supone nuestra expulsión de Argentina en el año 2012. Un proceso que culmina con un acuerdo con el gobierno argentino y que transforma nuestra compañía tras la compra de Talisman Energy, una compañía canadiense de orientación internacional, con posicionamiento en múltiples países", prosiguió.

"Repsol es hoy lo que es gracias a su presencia en Latinoamérica durante los últimos 30 años”, volvió a reconocer, a la vez que amplió: "Latinoamérica supone hoy el 35% de nuestra producción de hidrocarburos, cerca del 40% de nuestras reservas de hidrocarburos y un posicionamiento que llega al 10% más o menos de nuestro Ebitda”.

“Y un activo de relevancia se sustenta en el talento humano de Repsol; el 35% de nuestros directivos internacionales son latinoamericanos y muchos de ellos son argentinos, y muchos otros están incorporados a nuestros centros de tecnología”, destacó.

En 2014, Repsol vendió las últimas inversiones que tenía en la Argentina y selló un acuerdo por US$5.000 millones con el gobierno de la entonces presidenta Cristina Kirchner por la nacionalización de YPF.