Houston. La primera tormenta de una temporada de huracanes del Atlántico que sería una de las más intensas en años dejó su marca en el derrame de crudo del Golfo de México, arrojando más crudo a playas y marismas y obligando a BP a suspender tareas de limpieza.

BP y la Guardia Costera estadounidense dijeron que probablemente tendrán que esperar hasta el sábado para que la mayor parte de sus equipos vuelva a trabajar en el agua recolectando crudo, rociando dispersantes, rescatando animales salvajes y quemando petróleo.

Mientras el huracán Alex perdía fuerza el jueves y se convertía en tormenta tropical sobre México -lejos del epicentro del peor derrame de crudo en alta mar en la historia de Estados Unidos- autoridades y residentes en la costa estadounidense del golfo enfrentaban un repentino aumento de contaminación de petróleo en sus costas.

"Ha traído petróleo, desafortunadamente, desde la saliente de Florida a Luisiana", dijo Dudley.

Robert Dudley, quién encabeza las tareas de restauración de BP en la Costa del Golfo, dijo que las marejadas y vientos provocados por Alex estaban impulsando el avance hacia tierra firme de la extensa mancha de petróleo.

"Ha traído petróleo, desafortunadamente, desde la saliente de Florida a Luisiana, en este momento, en una cantidad mayor que la vista en los últimos días", dijo Dudley el jueves sobre los efectos de la tormenta, en una entrevista online en vivo con la cadena PBS.

Al igual que Dudley, el comandante de la Guardia Costera Charles Diorio dijo que duda de que las condiciones marinas se calmen lo suficiente para reanudar el viernes la limpieza a gran escala y las tareas de contención de la marea negra.