Washington. El Departamento de Transporte de Estados Unidos informó el lunes que Toyota Motor acordó pagar una multa de casi de US$16,4 millones para resolver las acusaciones de que las empresa no comunicó a las autoridades que regulan la seguridad en las autopistas sobre defectos potencialmente peligrosos en los pedales del acelerador de sus autos.

La multa es la sanción civil más alta impuesta a una automotriz en la historia en un caso de ese tipo. El secretario de Transporte, Ray LaHood, dijo el lunes en un comunicado que su departamento aún está investigando si Toyota "cumplió con todas sus obligaciones de información", en relación con una serie de problemas de seguridad que impulsaron el retiro de más de 8 millones de vehículos en todo el mundo.

Toyota no admitirá formalmente malas prácticas como parte del acuerdo, dijo un funcionario del Departamento de Transporte. Pero en un comunicado, LaHood afirmó que Toyota "aceptó la responsabilidad por violar las obligaciones legales de reportar inmediatamente cualquier defecto".

Sin embargo, la fabricante japonesa de autos insistió en que no ocultó los defectos en sus vehículos.

"Lamentamos que la Dirección Nacional de Seguridad en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) haya llegado tentativamente a la conclusión de que una multa civil estaba justificada, debido a que creemos que realizamos un esfuerzo de buena fe para investigar y responder apropiadamente a este raro acontecimiento", señaló Toyota en un comunicado posterior a la firma del acuerdo sobre la multa.

"Aceptamos este acuerdo para ayudar a restablecer una relación más constructiva y transparente con la NHTSA, uno de los compromisos que hemos hecho con el Congreso y el pueblo estadounidense", añadió.